29 de noviembre 2004 - 00:00

Cobran, son amigos, pero igual cortan

Finalmente, durante cuatro horas, el viernes fue imposible -o casi- circular por el Puente Pueyrredón. Y, contrariamente a lo que se pueda suponer, quienes todo ese tiempo estuvieron sobre el puente no fueron piqueteros, sino uniformados de la Policía Federal.

El gobierno impidió, como había advertido, que los grupos «duros» logren -según lo programado- cortar totalmente ese acceso a la Capital Federal. Pero para quienes querían circular por la zona, el costo del triunfo oficial fue igual de alto: el tránsito quedó obstruido durante casi toda la tarde.

Fue consecuencia de la intervención policial (unos 100 efectivos) desplegados para evitar que los piqueteros duros se apropien del puente. Lo lograron, pero eso no bastó para garantizar que el tránsito fuera regular.

En la Casa Rosada argumentaron que se trató de una decisión política con impacto político. Si el Estado dice que no permitirá piquetes totales, así debe ocurrir. Y esa fue, precisamente, la orden que hizo cumplir la Policía Federal el último viernes.

• Alternativa

Es un mensaje para los sectores combativos: en adelante, con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, como ejecutor, el gobierno impedirá la interrupción ilimitada y absoluta del tránsito.

Como alternativa, acepta cortes parciales. Por eso, permitió que los grupos dialoguistas de la CCC de
Juan Carlos Alderete y la MTD Aníbal Verón de Juan Cruz Daffunchio subieran al puente a realizar su acto por los 29 meses de los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.

Ambas agrupaciones mantienen un vínculo fluido con el gobierno y negociaron con los comerciantes de Avellaneda los horarios y la forma de sus cortes.

Sin embargo, la Policía impidió directamenteque las columnas del Frente Popular Darío Santillán -de línea dura y postura crítica ante el gobierno-suba al puente porque
Pablo Solanas, líder de ese sector, adelantó que cortarían el puente totalmente.

• Comisión

Abajo quedaron, además, los familiares de Kosteki y Santillán, y otros núcleos combativos que un rato antes, en la Estación Avellaneda, habían anunciado la creación de una Comisión Independiente para investigar aquella jornada trágica de mediados de 2002.

La investigación de aquel hecho es otro factor de tensión entre el gobierno y los piqueteros más duros. A fines de octubre, estuvo a punto de anunciarse la creación de una comisión integrada por funcionarios, legisladores, piqueteros y familiares de
Kosteki y Santillán.

Pero
Alberto Santillán y Vanina Kosteki, además de los piqueteros duros, rechazaron la invitación. Y lo hicieron en términos muy duros contra Néstor Kirchner: dijeron que ésa se trataba de una «farsa» para proteger a los responsables políticos de aquellas muertes.

Entonces, la comisión oficial quedó trunca y prosperó otra, de línea independiente, de la que no participan delegados del gobierno ni del oficialismo en el Congreso. Así y todo, en la Casa Rosada no descartan que ese plan se reavive y hasta aseguraron que estaba listo un decreto para
«abrir los archivos de la SIDE» sobre lo ocurrido en 2002.

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