20 de febrero 2007 - 00:00

Colombi, voraz, pretende ya arrebatar bancas opositoras

Colombi, voraz, pretende ya arrebatar bancas opositoras
Una fuerte polémica estalló ayer en Corrientes, a pocas horas de la elección de 39 convencionales constituyentes (donde triunfó por ajustado margen el frente del gobernador Arturo Colombi), al pretender ahora el mandatario radical «K» quedarse con tres de las cuatro bancas que el domingo la página oficial atribuía al macrismosobischismo (Frente de Integración Nacional), al Partido Comunista, al Partido Nuevo y a la Democracia Cristiana.

En la vereda de la oposición, ante esta embestida, planeaban ayer llevar la discusión al plano judicial.

El abogado constitucionalista Mario Midón -candidato del Frente de Todos para la Reforma, y que habló ayer con la venia de Colombi- aseguró a este diario que se trató de «un error de programación del centro de cómputos» al aplicar el sistema D'Hont. Lo curioso es que nadie advirtió públicamente sobre esta supuesta equivocación durante la jornada electoral.

Según Midón, el código electoral provincial -a semejanza del nacional, desde 1999- determina que para acceder a una banca hay que contar con los votos de al menos 3% del padrón (cerca de 19.600 sufragios), condiciones que no reúnen las fuerzas señaladas.

Bajo esta hipótesis, un cuarto escaño le correspondería a la Alianza Alternativa Republicana, que aglutina al Partido Liberal y a Recrear de Ricardo López Murphy, fuerza que quedó tercera en los comicios del domingo.

En este marco, Midón confió en que la Junta Electoral provincial -que arrancará hoy el escrutinio definitivo- ratificará que Colombi se alzó con 25 bancas (y no 22), porque -dijo-«hay jurisprudencia en el Superior Tribunal de Justicia acerca de la constitucionalidad de 3%».

Pero, desde la oposición, las fuerzas afectadas amenazan con llevar este escenario a la Justicia. Por de pronto, hoy a las 10 concretarán una conferencia de prensa conjunta en la capital provincial donde repudiarán este escenario y alegarán que en la reforma constitucional de 1993 se incorporó una cláusula transitoria -hoy vigente- que borra el remanido piso de 3%.

«Es una aberración jurídica; de esa manera nunca las minorías estarán representadas», se quejaron ayer desde el Partido Nuevo.

En sintonía, desde la Democracia Cristiana aseguraron que durante la campaña nunca se habló de estos condicionamientos, y que el piso de 3% «es sólo para cargos de gobierno».

Las tres bancas se repartirían entre dos radicales y un liberal, y le asegurarían a Colombi superar con mayor holgura el quórum, que ya alcanzó (aunque no tiene mayoría calificada).

Estos tironeos no hacen más que confirmar -como lo adelantó ayer este diario-las ostensibles dificultades que deberá enfrentar el radical «K» en la Asamblea Constituyente para imponer una reelección que le permita pelear otra gestión en 2009.

Bajo este escenario, no se descarta que desde su propia coalición algunas figuras intenten evitar que el mandatario incorpore un anexo a la cláusula de reelección que lo habilite a usufructuar ese beneficio (en previsible discusión, la oposición sostiene que la posibilidad de gobernar por dos períodos consecutivos quedará habilitada recién para quien asuma en las próximas elecciones a gobernador).

El Frente de Todos para la Reforma es una mixtura electoral que pegoteó a radicales leales y disidentes, peronistas de distinta extracción, liberales, autonomistas y hasta miembros del Partido Nuevo de Raúl «Tato» Romero Feris.

Según las fuentes consultadas, la duda en torno a qué lealtad mostrarán en la asamblea esos convencionales se centra fundamentalmente en «dos o tres radicales» leales al diputado nacional Ricardo Colombi y en «al menos un peronista». «Si hay lío, desde el gobierno nacional le van a pedir que desista de la reelección», advirtieron.

«No está asegurada la reelección de Colombi, por eso están tratando de ganar tres convencionales», enfatizó por su parte Araceli Ferreira, convencional electa del Frente Social para la Victoria. «El problema es que el Frente de Todos es una mélange, y el gobernador sabe que adentro no todos le van a levantar la mano por la reelección», dijo.

Ricardo, primo de Arturo, intentó sin éxito imponer durante su gestión como gobernador (2001-2005) una reforma con reelección, para poder presentarsenuevamente en las urnas. Ante la nueva postal instaurada el domingo, le conviene complicar las pretensiones de Arturo para potenciar las suyas, ya que también busca pelear la gobernación en 2009, incluso hasta por fuera del partido de ser necesario.

Sin embargo, Arturo Colombi sostuvo ayer que el radicalismo correntino trabajó en consonancia con el Frente de Todos, «por encima de algún dirigente cuya influencia no es importante».

Además aseguró que en la provincia saldrá «una reforma de consenso», en la que « tendrán participación todas las fuerzas políticas». «Lo importante es que más de 55 por ciento de la ciudadanía concurrió a votar, y de los que votaron, más de 50% lo hizo por esta propuesta que nosotros formulamos», aseveró.

El mandatario también aclaró que seguirá desde el gobierno «apoyando este marco de concertación que ha planteado el presidente Néstor Kirchner».

En este agitado marco, la convención constituyente podría comenzar a sesionar durante los primeros días de marzo, ya que primero debe concluir el escrutinio definitivo y luego deben ser proclamados los convencionales.

Ayer, las cifras finales del escrutinio provisorio confirmaron que el frente de Colombi se alzó con 53,25% de los votos, seguido por 21,25% del Frente Social para la Victoria (del cura José Luis Niella, en muy buena elección). En los hechos, el Sí a la reelección se impuso ajustadamente con 22 convencionales, contra 17 del No, ya que el resto de las listas pregonó el rechazo al anexado de esa cláusula.

Los números también confirmaron el cachetazo que recibió Arturo Colombi en las urnas, a partir del nivel de abstención récord -votó sólo cerca de la mitad del padrón- y del hecho de que el Frente de Todos perdió cerca de 120 mil votos respecto de los comicios de octubre de 2005, en los que fue electo el mandatario con comodidad.

Uno de los traspiés más grandes lo vivió en la capital provincial. «Casi 50% optó por Niella, en voto castigo; fue la clase urbana votando por sectores piqueteros», leyó ayer una fuente.

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