16 de octubre 2001 - 00:00

Comienza guerra judicial por banca de Bravo o Béliz

La polémica en torno a la asignación de bancas de senadores para el caso de candidatos que fueron postulados en más de una lista electoral comenzó a tomar temperatura ayer. El caso más significativo, por su visibilidad, es el de Alfredo Bravo y Gustavo Béliz en la Ciudad de Buenos Aires. Pero una querella del mismo tipo se plantea también en Formosa entre la UCR y el PJ. Tal como informó este diario en exclusiva en su edición de ayer, la Constitución Nacional y el Código Nacional Electoral establecen que se elegirán dos bancas de senador por la lista del partido que sacó la mayoría de los votos y una por la lista del partido que le sigue en cantidad de sufragios. De esta ecuación se desprende que se tomará en cuenta la lista más votada y no el candidato más votado. Es decir, que si un postulante aparece en más de una lista o propuesto por más de un partido o alianza, no se sumarán sus votos.

El problema se plantea en el caso de Gustavo Béliz y Alfredo Bravo, en pleito por la banca de la minoría por la Ciudad de Buenos Aires. El partido que se ubicó en segundo término en el distrito es Frente por un Nuevo País, que llevaba a Béliz como primer candidato a senador, con 222.370 votos (16,67%). El ARI de Bravo aparece tercero con 172.206 votos (12,91%), por más que su candidato sacara más número de sufragios: también lo votaron los electores de Nuevo Milenio de Dante Gullo, que le dieron 54.127 sufragios (4,06%). En total, Bravo consiguió 226.333 votos.

Un caso similar se plantea en Formosa, donde el Frente de la Unidad (PJ) sacó el mayor número de votos (80.135) para su candidato José Mayans. El radicalismo entró segundo en número de sufragios (60.314), pero sus candidatos Gabriel Hernández y Marcela Lescano, que fueron votados también por Acción Nativa (20.196 votos) obtuvieron más adhesiones como candidatos que los del PJ.

Según la letra fría de la ley, la banca por la minoría de la Ciudad de Buenos Aires correspondería a Béliz. Y las dos bancas de la mayoría formoseña al PJ de Gildo Insfrán. Pero Bravo y los radicales de Formosa reclaman que tienen más votos como candidatos.

• Jurisdicción

Así como existe una polémica por esta interpretación, también se abrió otra guerra ayer, referida a quién debe ser el juez en esta contradicción. Bravo seguramente preferirá a la Justicia Electoral, en su caso la doctora María Servini de Cubría, quien ya le autorizó al ARI de Elisa Carrió para que sume sus votos con los de Nuevo Milenio de Gullo, a pesar de un reclamo del Partido Socialista Democrático. Claro que todavía falta conocer opiniones superiores como la Cámara Nacional Electoral y, eventualmente, de la Corte Suprema en este caso.

Pero para Béliz, igual que para el gobernador Insfrán en Formosa, no se trata de una cuestión judiciable: ellos hacen hincapié en el artículo 64 de la Constitución Nacional, según el cual son las cámaras las únicas juezas de la validez de los títulos de sus miembros. De este modo, cada uno de los candidatos pretendientes a una banca en el Senado deberán presentar sus pliegos ante la Comisión de Asuntos Constitucionales, encargada de dictaminar en el tema.

Como el Senado tendrá mayoría peronista, se supone que favorecerán a Insfrán y sus senadores, es decir, adoptará el criterio que establece la letra de la Constitución y el Código: las bancas son de los partidos más votados, no de los candidatos que salieron más favorecidos. Esto perjudicaría a Bravo y haría que Béliz le deba al PJ oficial nada menos que una banca de senador, con lo que su destino estaría todavía más ligado a ese partido que ahora.

Los radicales y sobre todo el gobierno, preferirían lo contrario: tener un senador más por Formosa y también integrarlo a Bravo. Suponen que el candidato del ARI, in extremis, favorecerá más al oficialismo que a la oposición peronista. Y no se equivocan. Por eso ya elaboran argumentos para «ambientar» una decisión judicial favorable a su tesis. Comparan el caso de Bravo y de los formoseños con el del propio Fernando de la Rúa, de quien recuerdan que perdió su banca en 1989 por una combinación entre el PJ y la UCeDé en el colegio electoral. Aún cuando el actual presidente obtuvo el mayor número de votos, el senador fue Eduardo Vaca. De la Rúa recuerda de tanto en tanto este ardid y cada vez que lo hace menciona a Carlos Corach, el principal artífice de la maniobra.

Hasta anoche el cuadro de intereses y fuerzas enfrentados era el que se consignó hasta aquí. No se incluía la aparición de un caso que podría desempatar esta tensión: los radicales de Córdoba se preparaban anoche para impugnar, con argumentos exactamente iguales a los del peronista Insfrán en Formosa, la multiplicidad de listas que le dieron el triunfo a Juan Carlos Maqueda, el candidato de José Manuel de la Sota. Si presentan el reclamo crearán un conflicto dentro de la propia UCR, que quedará con el corazón partido. Todo recién empieza.

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