Complica al duhaldismo la "lista de los fueros"
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Uno y otro candidato ocuparán la cima de la lista. Le seguirá una de las Gracielas: ¿Camaño o Giannettasio? Si se evaluaran sus antecedentes parlamentarios, debería darse un lugar a la titular de Trabajo. Pero la de Educación cree tener méritos más antiguos en el duhaldismo, más por constancia que por lucimiento. Tal vez por ese motivo Duhalde puede postergarla: evita un problema con la aguerrida esposa de Luis Barrionuevo.
El cuarto puesto ya está asegurado para el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, a quien nadie discute. En cambio si Juan José Alvarez quiere estar en quinto lugar debería remar un poco más: Felipe se la tiene jurada y, si bien no pone, es posible que saque. O «baje» en el orden, lo que para el caso puede ser lo mismo. Roberto Lavagna tiene desconcertado a todo el mundo. Si es por Alvarez, quedará en la Argentina para hacer política. Si se tiene en cuenta lo que dice el vocero Luis Verdi, «tiene un pasaje a Bruselas para el 26 de mayo». Duhalde lo quiere vice-presidente pero el ministro preferiría el triunfo de Néstor Kirchner y quedar en el lugar que hoy ocupa.
• Dolor de cabeza
Que se tranquilicen los economistas, porque si no va Lavagna, la lista tendrá a uno de sus colaboradores: Jorge «Oveja» Sarghini ya tiene adjudicado un lugar en la nómina. Otro dolor de cabeza para Felipe, que se lleva pésimo con el secretario de Hacienda desde que lo expulsó con malos modales del gabinete provincial. Sarghini se defiende: «Ocuparé el lugar de 'Rolo' (Frigeri)» que no pretende renovar mandato. Con tantos comensales, también se presentó al banquete Jorge Matzkin. Como los pampeanos no lo votan, se camuflará en la lista bonaerense, recuperando su condición de oriundo de Juan José Paso, partido de Pehuajó.
Quedan todavía dos preferidos de los Duhalde, representantes de su rama hospitalaria, que tal vez lleven toda esta nómina un par de escalones más abajo: el oncólogo José Pampuro y el sanitarista Ginés González García. Todo el mundo los tranquiliza con que serán, por los servicios prestados, ministros de «Lupín». Pero cuando escuchan ese argumento y le dan respuesta, los doctores parecen tener más confianza en las encuestas que lo dan ganador a Menem. Con Matzkin dentro de la lista, ¿quedarán a la intemperie Oscar Rodríguez -el segundo de la SIDE- y Antonio Arcuri, el secretario legal y técnico? Salvo que se hayan invertido las jerarquías, el pampeano tal vez siga siendo pampeano por un tiempo.
La enumeración ya llegó a 12 candidatos. Y quedan algunos diputados con pretensiones de renovar, sea por mérito o por antigüedad. Camaño, por ejemplo, defiende la continuidad de quien fue su mano derecha en los últimos cuatro años, Miguel Saredi. Y Lorenzo Pepe se aferró a un argumento inquietante para defender su banca, vitalicia: «Si no me llevan les hago la interna con el personal de la biblioteca del Congreso». Es cierto, en esa dependencia tiene más afiliados que Hugo Curto en todo Tres de Febrero.
Aún consideradas las aspiraciones de todos, Duhalde debe dar una respuesta a los 10 o 15 diputados de su distrito en condiciones de repetir mandato. La cuestión de los fueros podría ser flexibilizada, sobre todo para un gobierno que se precia de «no tener denuncias de corrupción», como dice el Presidente (nada que agregar respecto de la negociación de ciertos cánones de servicios públicos, fondos fiduciarios difíciles de reglamentar, licitaciones sobre bancos que van a la Justicia, etc.). Pero sigue habiendo una limitación inflexible: la cantidad de diputados que puede sacar el duhaldismo detrás de Solá no es la de otros tiempos, cuando la marea bonaerense significaba 20 bancas por elección.




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