30 de enero 2003 - 00:00

Con cuentas embargadas, PJ no tendrá plata oficial de campaña

La interna peronista tiene ya un problema resuelto en caso de definirse con la presentación de diferentes candidatos a la elección presidencial: las cuentas del PJ nacional están embargadas y eso alivia una dura matemática a la que deberían someterse los postulantes del peronismo para definir cuánto de los fondos que gira el gobierno les corresponde a Carlos Menem, a Néstor Kirchner o Adolfo Rodríguez Saá.

Por cierto, la mayor parte del dinero la cobran directamente las provincias, que la utilizan para las campañas locales, ya que aportan 20% del total a la sede nacional partidaria. Esto es igual para cada agrupación del país.

Los fondos que gira el Ministerio del Interior a los partidos políticos pueden ser un atractivo para la presentación de una dupla de candidatos, pero también puede ser un dolor de cabeza.

Le sucedió, por ejemplo, al Frepaso de Carlos Chacho Alvarez, que también tiene sus partidas embargadas, en parte por el juicio que la agrupación PAIS de José Octavio Bordón le hizo -y ganó- por el reclamo de esas acreditaciones monetarias.

En cambio, en el peronismo el tema es más complicado. El reparto que hace el gobierno de acuerdo con las normas, en el caso del PJ lo debe recibir el consejo nacional, es decir Carlos Menem. Si bien el organismo distribuidor es una dependencia del gobierno de Eduardo Duhalde, no habría alternativa para que la suma asignada quedara a disposición del Consejo, el que debería resolver cuánto de los fondos debe fraccionar para la campaña del propio Menem, de Kirchner y de Rodríguez Saá (aun si fueran por partidos nuevos tendrían derecho al reclamo).

Cuando en los despachos de la Casa Rosada se cayó en la cuenta de ese nuevo escollo, los funcionarios tomaron la calculadora para tener idea de cuánto dinero hay en danza para el PJ, tanto de las partidas mensuales del presupuesto nacional asignado para las actividades partidarias, como de lo que se distribuye por votos.

•Reparto

Considerando que en 2001, cuando se eligieron senadores y diputados nacionales, el peronismo sumó unos 8.000.000 de votos a razón de $ 1 cada uno, sólo 20% de esa cuenta llega al consejo nacional del PJ. El resto se reparte en los diferentes distritos del país. Además se debe sumar otra asignación fija.

La distribución parte de 80% del presupuesto, que en 2002 fue de $ 19.000.000
. De allí 20% se distribuye por montos iguales a todos los partidos políticos que tengan boletas oficializadas para la elección. Una suma aproximada de $ 2.000.000 sería lo que le correspondería recibir a Menem, pero no podrá ser. La Justicia determinó un embargo a partir de agosto de 2001. De cada partida que corresponde al consejo nacional del PJ, 84% está destinado a pagar el embargo que se trabó por la deuda con el publicista Enrique Albistur y 15% para saldar con otra agencia, De Luca. La deuda supera $ 1.900.000 para este año, casi todo lo que debería recibir la sede nacional del PJ, y fue contraída en la campaña de 1999.

En cambio, los distintos distritos no forman parte de los montos embargados, pero los propios que corresponden a provincias son los que se utilizan para las campañas de gobernadores y legisladores. Es el caso del PJ de la Capital Federal, que con el giro de unos $ 110.000 el año pasado pudo cancelar alguna de sus deudas

Otro detalle estimula a algunos candidatos menores a presentarse con una lista oficializada:
los que no lo hacen para la próxima presidencial no sólo no recibirán nada por votos en la siguiente votación, sino que tampoco serán acreedores de las otras partidas ordinarias que se giran.

Un postulante como Ricardo Mussa aseguró que la última elección a la cual se presentó sacó 200.000 votos y que reclamará
«el dinero que nos corresponde aunque después lo donemos», se resignó.

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