Gobierno pide a gobernadores e intendentes que refuercen controles

Política

A la espera de un refuerzo de las medidas en el intento por contener la segunda ola de Covid-19, el Gobierno pidió a jurisdicciones que se "empoderen" en el cumplimiento del DNU.

Mientras se analizan nuevas medidas para contener la segunda ola de coronavirus, el Gobierno envió un mensaje a gobernadores e intendentes, a quienes pidió "empoderarse" en el refuerzo de los controles y ampararse en el DNU vigente para ampliar las restricciones en los casos que sea necesario.

La tensión entre Casa Rosada y algunas jurisdicciones se acrecentó en las últimas horas a raíz de la falta de cumplimiento que se evidenció en distintas ciudades (especialmente el aglomerado del AMBA) de las medidas que se anunciaron el viernes pasado. Y es que, si bien el decreto de necesidad y urgencia les otorga la facultad de adaptar las medidas de manera local, en Balcarce esperaban un acompañamiento mayor. Las fotos de personas congregadas en shoppings, trenes y salones de fiestas tampoco ayudaron al cuadro general.

Fue la ministra de Salud, Carla Vizzotti, la encargada de dar el mensaje. En una conferencia de prensa que brindó a la prensa acreditada, la funcionaria recordó que el último DNU dictado por el Gobierno nacional "le da la potestad a gobernadores de ampliar y ajustar las medidas" restrictivas.

"Necesitamos que todo el arco político esté a la altura de las circunstancias, no es momento de generar más tensión. Tenemos que llamar de vuelta a las autoridades de las provincias y de los municipios a que se empoderen de su rol de ampliación y fiscalización de las medidas, porque tienen la potestad en el DNU. Cuentan con este Ministerio de Salud y con este Gobierno nacional para acompañar cada una de las medidas", dijo Vizzotti en un expreso pedido a las autoridades de cada jurisdicción.

Vale recordar que el artículo 17 del decreto oficial facultó a los mandatarios provinciales y al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires “para adoptar disposiciones adicionales a las dispuestas en el presente decreto, focalizadas, transitorias y de alcance local, con el fin de mitigar en forma temprana los contagios por COVID-19 respecto de los departamentos o partidos de riesgo epidemiológico alto o medio”.

Sin embargo, no hubo grandes medidas adicionales de control en las jurisdicciones. De hecho, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, acató a regañadientes las restricciones comerciales que anunció el presidente Alberto Fernández.

"Podés endurecer las medidas, pero si no hay control local no sirven de nada", dicen en Presidencia al tiempo que ironizan: "Alberto no puede ir a controlar lo que pasa en el Unicenter o a un bar en Trenque Lauquen".

“El Gobierno va a tomar medidas, el tema es que el problema ahora es muy focalizado y si no hay control está difícil. Quedó en evidencia que las autoridades locales no hacen controles", acusan.

Hace unos días Juntos por el Cambio emitió un comunicado rechazando el cumplimiento de las medidas oficiales, pese a que el país atraviesa la segunda ola con casos récord."Hay que defender la mayor normalidad posible", señalaron desde la oposición desatando una ola de cruces con el oficialismo.

La postura de la coalición opositora también avivó fracturas internas que se arrastran desde el año pasado: entre los dirigentes a los que les toca gobernar en la pandemia y deben tomar decisiones y sentarse a la mesa del Gobierno, y los que no tienen cargo y alientan desde la tribuna críticas al operativo de vacunación y a las medidas sanitarias.

Mientras tanto, el costo político que supone en año electoral endurecer las restricciones es una cuenta que ningún mandatario provincial quiere asumir, pese a que en la reunión de emergencia que se realizó ayer por la tarde en Casa Rosada se habló de una asistencia para las provincias en materia sanitaria y de seguridad.

"Todo lo que se necesite, el Gobierno va a colaborar, permanentemente estamos llamando a los gobernadores", aseguraron a este medio desde Balcarce sobre la asistencia a provincias en materia de fuerzas federales de seguridad.

Por estas horas, nada está descartado en Casa Rosada aunque una cosa es segura, y es que no habrá tal cosa como un regreso a la Fase 1. Sin embargo, entre las opciones se barajan una pausa de las actividades presenciales, y una restricción aún mayor en los horarios comerciales. Todo depende del apoyo de las provincias a las medidas oficiales.

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