Reforma judicial: asesor del presidente consideró que se debe "despolitizar" al Consejo de la Magistratura

Política

El jurista Raúl Gustavo Ferreyra, miembro del consejo consultivo del presidente Alberto Fernández, propuso la creación de "un Tribunal Supremo de Casación".

El jurista Raúl Gustavo Ferreyra, miembro del consejo consultivo que asesorará al presidente Alberto Fernández en el diseño del proyecto de Reforma Judicial, consideró que al Consejo de la Magistratura se debe "despolitizar" y otorgarle una "mayor incidencia académica" para luego "repensar una nueva integración del cuerpo", al tiempo que propuso la creación de "un Tribunal Supremo de Casación".

"La idea capital es discutir abiertamente el funcionamiento de la Corte Suprema que, en la actualidad, descubre momentos de parálisis relevante", explicó Ferreyra sobre la iniciativa que ingresó al Senado de la Nación y encontró en la sociedad apoyo y rechazo.

En ese sentido, aseguró que "el número de miembros" del máximo tribunal "no es la cuestión porque no determina decisivamente la naturaleza de sus pronunciamientos", pero "lo que se requiere es devolverle a la Corte Suprema su rol de realizador máximo del Derecho en cuestiones de Estado"

Con ese objetivo, propone la creación de "un Tribunal Supremo de Casación" que sea una "instancia intermedia" donde resolver el 90% de los casos que llegan a la Corte y que no tienen que ver con políticas de Estado, sino con "cuestiones del derecho común".

"Hay que repensar el funcionamiento de la Corte Suprema para legitimar democráticamente el proceso de acceso al Tribunal, el conocimiento de las causas y los momentos para dictar las sentencias", manifestó el doctor y postdoctor en Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde, además, es catedrático de Derecho Constitucional.

Por tal motivo, observa que hay al evitar "ese 10% de cuestiones que tienen que ver con asuntos de Estado" se "agiliza y transparenta" el proceso.

"Tal como está hoy, el procedimiento repercute en los tiempos de la Corte para dictar sentencia, lo que la convierte en un tribunal sin plazo para su trabajo, es decir para dictar sentencias", apuntó.

"Lo que yo propongo es volver a la propuesta de Juan Bautista Alberdi, que en 1852 programó la Constitución nacional y dijo que la Corte Suprema debía ocuparse de las cuestiones del Estado", enfatizó.

Para poder tramitar el 90% de casos restante, se debe crear un Tribunal Supremo de Casación, el cual, desde su punto de vista, "sería la instancia intermedia anterior a la Corte Suprema".

"A mí me gustaría que tenga 24 miembros, uno por cada provincia más la ciudad de Buenos Aires", expresó.

Consultado sobre el Consejo de la Magistratura, afirmó que "nadie está contento" con su funcionamiento debido a que "está mal concebido".

"Lo primero que hay que hacer es despolitizarlo, con mayor incidencia académica (hoy hay un sólo representante de este estamento), luego repensar una nueva integración del cuerpo. Por otro lado, habría que generar un nuevo reglamento para los concursos para ocupar los cargos de juez, en el que los méritos académicos estén por encima de la experiencia judicial", explicó sobre otra de sus propuestas.

En cuanto al proyecto final que resultará del trabajo consultivo, adelantó que irá por separado "porque van con sus propios fundamentos. Pueden entrar las cuatro el mismo día al Congreso, pero van a debatirse por separado".

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