12 de diciembre 2002 - 00:00

Crisis: cerca más a Montiel expulsión de ocho legisladores

Entre Ríos - El megabloque legislativo opositor activó ayer una cuenta regresiva que podría culminar en los próximos días con la suspensión del gobernador radical Sergio Montiel: expulsó a los ocho legisladores adeptos al mandatario que empantanaban el camino hacia el juicio político.

Se trata de los ocho diputados que desde setiembre se negaban a dar quórum para que la Legislatura tratara el proceso contra Montiel (una novena, Mónica Torres, final-mente accedió ayer a asistir al recinto).

Ahora el Tribunal Electoral entrerriano deberá certificar los nombres de los suplentes de la lista de la Alianza que ocuparán esas bancas, lo cual terminará de dibujar una Cámara baja con los 21 votos necesarios para habilitar la sesión, y el mínimo de 19 voluntades para suspender al mandatario.

El contraataque oficialista no se hizo esperar: ayer -vía el apoderado de la Alianza-consideraron «ipso facto» extinguido el mandato de seis legisladores aliancistas disidentes, amparándose en la Constitución provincial, y anunciaron que reclamarán por vía legal la restitución de esas bancas.

Este año Montiel logró sortear con éxito la amenaza de dos juicios políticos. La embestida más fuerte fue la de marzo pasado, aunque el inesperado voto del justicialista Félix del Real frenó el proceso. El salvavidas en esa oportunidad, según trascendió, fue gestado luego de intensas negociaciones entre Eduardo Duhalde y Raúl Alfonsín.

«Pero ahora no hay ninguna posibilidad de que un Félix del Real frene el juicio político; la expulsión de los legisladores se votó por unanimidad», dramatizó ayer un radical disidente.

Sin embargo, otro miembro opositor reconoció ayer que las conversaciones son intensas y que
en la mesa de negociación se barajan como escenarios posibles tanto la suspensión de Montiel como un adelanto de elecciones, presuntamente impulsado por el mandatario como forma elegante de salir de la crisis (un escape al estilo del tucumano Julio Miranda).

Ayer hubo contactos cruzados entre referentes provinciales de distinto signo y el gobierno nacional. «El Ministerio del Interior va a colaborar para que se resuelva el conflicto dentro del marco institucional entrerriano», aseguraron ayer fuentes de esa cartera.

El respaldo de la UCR nacional llegó de la mano de un comunicado -desde donde se instó al gobierno nacional a que interceda en la crisis-y del desembarco ayer en Paraná del vicepresidente del comité,
Juan Manuel Casella.

Pero por lo bajo, allegados a Montiel reconocieron
que «hubiera causado más efecto» la presencia del gobernador Angel Rozas, presidente del comité nacional. Sin embargo, un vocero rozista aclaró anoche que el mandatario chaqueño en ese momento estaba recibiendo a técnicos de Unicef por el flagelo de la desnutrición, y que por ello envió en su lugar al director de la Casa de Chaco, Carlos Pogo-riles, y al legislador nacional Héctor Romero.

Los próximos días serán clave para el futuro de Montiel
(hasta el domingo hay convocadas sucesivas sesiones legislativas). Una alta fuente del radicalismo disidente confirmó ayer que apuestan a que el Tribunal Electoral rápidamente certifique los nombramientos, para hacer jurar inmediatamente a los nuevos legisladores. « Este mismo sábado podríamos estar suspendiendo al gobernador», aseguró. Sin embargo, en el oficialismo confían en que, dada la existencia de una medida cautelar que frena la expulsión de los legisladores -y que los opositores pasaron por alto-, el tribunal no otorgará los certificados. Por esta razón, allegados a Montiel ya hablan de conflicto institucional entre los poderes Legislativo y Judicial.

De concretarse la suspensión, será el turno de los senadores como Cámara Acusadora, que tendrán 90 días para destituirlo (se lo juzga, entre otras razones, por la emisión de bonos por decreto). Mien-tras tanto, asumirá el actual presidente del Senado, Juan Antonio Colobig (tras la renuncia del vicegobernador Edelmiro Pauletti). Si es destituido Montiel, la Asamblea Legislativa nombrará a un mandatario de transición. Los nombres barajados: Colobig o el titular de la Cámara Baja, el radical disidente Julio Rodríguez Signes, entre otros. «Sería un gobierno de transición, con cabeza radical y apoyatura de la Multisectorial y del PJ», leyó ayer un radical disidente.

El megabloque opositor -PJ, Intransigencia para el Cambio (ex Alianza) y radicales disidentes-había intentado el martes concretar las expulsiones. Pero por incidentes en el recinto la sesión fue levantada. Ayer sí lograron sus propósitos, aunque debieron mutar la Legislatura por el auditorio de la Biblioteca Popular, por «seguridad».

Los legisladores expulsados fueron
Rubén Maín, Ricardo Troncoso, Elena Alfaro, Alvaro Guiffrey, José Cardoso, Gaspar Carlino, Rita Miranda y Marcelo Maidana. La decisión fue votada por unanimidad por los 13 legisladores justicialistas y los 6 aliancistas disidentes restantes. En tanto, el contraataque oficialista recayó ayer sobre los legisladores aliancistas disidentes Julio Rodríguez Signes, Hernán Burna, Ana D'Angelo, Adolfo Lafourcade (todos radicales), Santiago Reggiardo y Manuel Fortuny (socialistas). Además, el Congreso Provincial de la UCR se reunirá el próximo lunes para expulsarlos definitivamente.

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