La pelea final dentro de la UCR para romper puentes definitivamente entre el radicalismo leal y el kirchnerista comenzó ayer a tomar su fase final. A un mes del cierre de alianzas y listas en todo el país, los radicales K de las provincias iniciaron un ataque directo contra Gerardo Morales, presidente partidario. La repuesta no se hizo esperar, mientras al mismo tiempo recrudecían las divisiones dentro de cada provincia lo que potencia cada día más la presentación de múltiples listas de candidatos nacionales, lo que deteriora las chances de volver a formar en 2008 un bloque importante en Diputados y el Senado.
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No es casual, por otra parte, que estos procesos se aceleren cada vez que Roberto Lavagna o el propio Morales atacan a Néstor o a Cristina Kirchner. Esta vez la ecuación fue inversa. Tras la defensa del Presidente del accionar del INDEC -donde hasta llegó a denunciar a dos fondos de inversión por estar detrás de una supuesta campaña de desprestigio-, Lavagna salió a contestarle a Kirchner: «El Presidente en lugar de entrar en razón inventa confabulaciones y esa pelea lo único que hace es agravar las cosas», dijo después de acusarlo de «avalar lo que hace el INDEC, que es falsear duramente los datos».
Morales también aportó lo suyo en la disputa: «El INDEC tiene que reflejar la realidad, no comprendemos los conceptos del Presidente, quien debiera acercarse hasta un almacén para ver los precios».
En guerra
Casi en simultáneo estalló la guerra. El correntino Arturo Colombi, que tiene el partido intervenido por el comité nacional, descalificó hasta a su primo Ricardo -diputado y ex gobernador- por opositor y rompió cualquier posibilidad de negociación para un cierre de listas pacífico: «Morales borra con el codo lo que escribió con la mano, el quiere sacar al radicalismo del gobierno correntino».
El gobernador no concurrirá a una reunión del radicalismo local convocada para hoy y con ese gesto quedará consagrada la ruptura. Hasta hace pocos días, Morales conservaba alguna esperanza de poder negociar algo con el radicalismo kirchnerista de la provincia. Pero ayer quedó sepultada: «De ninguna manera compartimos, aunque está en su derecho, la decisión del gobernador de apoyar a Cristina Kirchner en las próximas elecciones de octubre, pero no puede hacerlo en nombre del radicalismo», le dijo desde Buenos Aires.
Río Negro, otro de los problemas para el Comité Nacional de la UCR también rompió lanzas. Aunque la intervención a ese distrito aún está por resolverse en la Justicia, Miguel Saiz atacó donde más le duele al radicalismo lavagnista: «Me habría alegrado que el radicalismo 'exitoso' de aquellos que se deciden a intervenir distritos del interior tuviera un representante en la Legislatura porteña, un distrito que supo ser radical y hoy no tiene un solo legislador nuestro. ¿Qué pasó con los radicales porteños, están enterrados debajo de tres metros, encerrados en un táper?».
Similitudes
La intención, de todas formas, es la misma en todas las provincias que rompieron hace tiempo con la UCR nacional, pero que hasta ahora mantenían una pulseada local para tratar de rescatar algún acuerdo que permitiera no dividir al partido en cada distrito: quedarse con la mayor cantidad de votos radicales posibles.
«¿Por qué me van a obligar a mí, como hombre de la Unión Cívica Radical, a votar a otro peronista como es Roberto Lavagna? En este caso que me den a elegir, porque quiero saber cuáles son las diferencias, si el ministro estrella del gobierno nacional era, hasta hace un año y medio, el propio Lavagna», dijo con un argumento que le resulta difícil rebatir a la fórmula Lavagna-Morales.
«Los radicales no votamos a intolerantes y autoritarios, ya nos decidimos por la fórmula encabezada por Roberto Lavagna», fue la respuesta que emitió el Comité Nacional de la UCR anoche.
Insistencia
La pelea no terminará hasta que cierren las alianzas y listas en cada provincia. Y tanto Morales como el mendocino Ernesto Sanz, seguirán insistiendo con las denuncias que presentaron contra el gobierno. El miércoles le acercaron al Fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, la ampliación de la denuncia contra Guillermo Moreno en la causa donde se investiga la violación del secreto estadístico en el INDEC: «Paglieri y Moreno están delinquiendo», insistió Morales.
Tras la consagración de la candidatura de Julio Cobos como vicepresidente en la fórmula de Cristina Kirchner mañana, el panorama de la UCR comenzará ya a tomar forma definitiva, con la llegada del catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral y del santiagueño Gerardo Zamora -ya con afiliación suspendida en el radicalismo- a la negociación final por la presentación de listas.
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