11 de septiembre 2003 - 00:00

Crisis para López Murphy por su silencio porteño

Allí donde más promisorio se mostraba, la Ciudad de Buenos Aires, el partido de Ricardo López Murphy terminó exhibiendo su mayor crisis. Es lógico, el poder desata pasiones y entre los porteños el economista tiene (o tuvo, esto es lo que se discute) un campo fértil para conseguir posiciones de representación. El motivo del estallido es el ballottage del próximo domingo, frente al cual la principal dirigencia de Recrear no quiso mantenerse indiferente. La primera manifestación de esa incomodidad la proporcionó el presidente del «lopezmurphysmo» porteño, Carlos Araujo. Le siguió un brote deliberativo de la juventud de Recrear, que conducen Ramón Lanús e Ignacio Villarruel, quienes abrieron un debate puertas adentro sobre la conveniencia de un pronunciamiento formal en contra de la reelección de Aníbal Ibarra. El respaldo que le proporcionaron ayer los aliados «federales» de Recrear a Mauricio Macri terminaron de producir el terremoto (en broma, ya se habla de re-Recrear).

• Indignación


Para advertir el nivel de conflicto interno basta conocer (imaginar, casi oír) los gritos de Patricia Bullrich en el auricular de Araujo, quejándose por una adhesión a Macri que ella viene evitando desde el comienzo de la campaña. Fue tanta la indignación de la ex candidata a jefa de Gobierno que hubo quienes esperaron, seguramente en vano, el respaldo de ella a Ibarra. Esa expectativa está alimentada de rumores, suspicacias e indicios. Entre estos últimos está la predilección de Bullrich por castigar a Macri de manera mucho más sistemática que a Ibarra durante toda la campaña hacia la primera vuelta. Como si su interés fuera sacarle votos al titular de «Compromiso para el Cambio» más que ganar la pelea, hasta su equipo de prensa encabezó numerosos comunicados con el título «Dura crítica de Bullrich a Macri», lo que suponía una extraña polarización. Que de estas estrategias discursivas se pudiera derivar un acuerdo discreto entre Bullrich y el ibarrismo a través del secretario de Medio Ambiente de la comuna, Eduardo Epstein, o suponer el próximo desembarco de la ex ministra de Trabajo en el gobierno de Néstor Kirchner, es sin duda una exageración, producto del estado de sospecha mutua en que se encuentran los «primos» de Recrear y Unión por Todos, el partido de la ex candidata.

La crisis con Bullrich, que vino exigiendo la prescindencia de la alianza porteña en el ballottage, forma parte de un clima de impugnación a la estrategia adoptada por López Murphy a partir de la elección del 27 de abril. Los reproches forman un inventario abultado:

• En principio, casi toda la dirigencia de Recrear lamenta que López Murphy no se haya lanzado a la candidatura a jefe de Gobierno. El adujo razones de diversa índole: desde la lealtad a la palabra empeñada con Bullrich hasta limitaciones provenientes del seno de su familia. Estas últimas le impidieron también competir en la provincia de Buenos Aires como primer candidato a diputado nacional, según confesó a sus íntimos.

• Ausente él del terreno electoral, buena parte de quienes adhirieron a Recrear está disconforme con la estrategia lanzada por el jefe partidario el día mismo de los comicios presidenciales: «Ahora me pondré el partido al hombro y voy a promover a nuestros hombres en las elecciones que hay hasta fin de año». La participación en este torneo extenuante, que dejó resultados pésimos en casi todos los casos (en Río Negro obtuvo 2% y hasta en Capital sacó 9,90%), es vista ya como un error grave, producto de «una tendencia peligrosa a identificar la política con las elecciones, exclusivamente, como les sucede tan a menudo a los radicales», tal como se quejó un dirigente de la intimidad de López Murphy ante este diario.

• A esta orientación ya deficiente se comenzó a sumar el clamor del interior del país, donde la dirigencia se irritó con la prescindencia del jefe partidario en la pelea porteña. «Si hay una elección en la que se discuten dos modelos de país, tan claramente, no podemos mirar con indiferencia», le dijeron a López Murphy varios de sus aliados provinciales que temen el costo que esa «ecuanimidad» tenga sobre sus propias performances en las elecciones locales pendientes. El caso más notorio fue el del tucumano Pablo Walter, quien sostuvo que «frente a la opción planteada, Macri es quien mejor nos representa». Esta idea circuló ayer claramente en un documento interno de la juventud de Recrear, al que tuvo acceso este diario. Allí se sostuvo que debe evitarse el triunfo de Ibarra, sobre todo porque el país está «expuesto a graves riesgos de actitudes hegemónicas de nuestro Presidente».

¿Habrá un pronunciamiento de López Murphy en las próximas horas? ¿Quedará rota la relación con Bullrich? Nadie conocía anoche el desenlace de la crisis y hasta hubo quienes suponen el retiro del ex candidato de la política.

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