Cristina pidió a los argentinos y a la dirigencia política "que digan lo que piensan"

Política

En la Casa Rosada, están convencidos de que las críticas al Gobierno y, en particular las vinculadas a temas económicos, esconden una intencionalidad política. No casualmente la presidente Cristina de Kirchner, en el marco de un acto de entrega de premios a estudiantes secundarios, instó a los argentinos a que "digan lo que piensan y lo que sienten". En particular, les pidió a "todos los argentinos que hablemos con la verdad y si no te gusta el gobierno por los derechos humanos, decilo; o porque los que antes eran pobres y vos podías contratarlos por dos mangos, decilo. ¿Cuál es el problema?", se preguntó.

A juicio de la jefa de Estado el problema es que "alguien se anime a decir lo que piensa", aseveró. "Yo digo lo que pienso y lo que siento" y manifestó su deseo de que todos dirigentes políticos de la Argentina "dijeran lo que piensan y lo que sienten". Afirmó que esto es posible pues se esta "viviendo un momento de libertad de expresión nunca antes visto en la Argentina, estamos viviendo una democracia total, donde cada uno puede vivir, puede decir lo que piensa".Concluyó este concepto volviendo a pedir sinceridad "a cada uno de los argentinos y fundamentalmente a sus clases dirigentes" y lo instó a que digan "lo que quieren para el país". Aseguró que "nadie se va a ofender, ni molestar. Si hay un sector que reclama determinada cosas hay que ponerse al frente y decirlo". Sí dejó bien en claro que no esta dispuesta a rectificar el rumbo del proyecto que encabeza cuando confesó "que nadie pretenda que yo me convierta en contradictoria con mis propias políticas a las que he defendido desde que tengo 15 años". La jefa de Estado "este es el país en el que creo y quiero un mundo mejor".

Reconoció que cuando era joven "quería cambiar el mundo" pero que ahora se conforma, cuando sale al exterior en hacer "esfuercitos para ver si alguno cambia de opinión, contándole las cosas que hacemos, con mucha humildad pero, si siempre, con mucha sinceridad". Cristina explicó que para ella la verdad es el valor más importante y por eso sostuvo que"todos tenemos derecho a decir nuestra verdad" aunque advirtió que "no disfracemos nuestras verdades" e instó a decir "lo que realmente pensamos". De esta manera, para la primera mandataria (en un acto electoral) "la gente va a poder elegir mejor sin temor a equivocarse". Sin mencionar a ningún político en particular, admitió "que muchas veces pasó que les decían una cosa y después en el gobierno hacían otra".

Por supuesto rescató que Néstor Kirchner siempre dijo todo lo que iba hacer "y por eso nadie le creyó" y justificó que esa fue la causa por la cual obtuvo "el 22% de los votos". Aseveró que el expresidente hizo mucho más "de lo que hasta él mismo imaginaba porque cuando se desatan las fuerzas del pueblo, los pueblos son indetenibles".

En otro tramo de su discurso, con los datos de la Encuesta de Turismo Internacional del Indec de septiembre, demostró que "unos 200 mil argentinos viajaron al exterior, un 8,5% más" que en el mismo periodo del año pasado. Además, y para demostrar que acceden a las divisas, afirmó que esos argentinos gastaron 236 millones de dólares. Con cierto fastidio Cristina dijo "Córtenla con esto. Está bien que puedan criticar y no les guste, pero estos son los números" demostrando de esta manera que los cuestionamientos respecto a las restricciones para acceder a divisas que impone la Afip no afectan la posibilidad de que los argentinos viajen al exterior. La jefa de Estado también desmitificó que existan trabas a las importaciones cuando anticipó los datos de la balanza comercial (ver nota aparte) y afirmó que en octubre "hemos tenido mayor nivel de egresos por importaciones, 6.306 millones de dólares, un poquito más que el año pasado" de dólares. Las exportaciones cayeron un 8% como consecuencia de "la crisis del mundo", explicó.

En su discurso criticó duramente el rol de las calificadoras de riesgo; las acusó de estafar a "13 municipios de Australia". En particular, elogió un fallo de una jueza de Australia quién multó a Standard & Poor's. Esto le dio pie para afirmar que la Argentina necesita "jueces que tengan valentía y que nadie los pueda comprar" (ver nota aparte). La crítica a las calificadoras de riesgo también le sirvió para desautorizar el Riesgo País.

En definitiva, en su discurso la jefa de Estado dio a entender que las medidas económicas que se disponen están enmarcadas en un "proyecto político" que es el que siempre quiso para la Argentina.

Finalizado el acto en el Salón de las Mujeres del Bicentenario, Cristina se dirigió a su despacho donde mantuvo una reunión con el titular de Anses, Diego Bossio quien le comentó lo sucedido en su declaración ante la Corte Suprema. Luego llamó por teléfono al embajador en EEUU, Jorge Arguello, para saber como se vivieron las elecciones en el norte. Convocó a algunos de sus colaboradores para acompañarla a Olivos donde se disponía a seguir el resultado de los comicios que tendrán cifras certeras entrada la madrugada.

Dejá tu comentario