El fallo de la Corte Suprema de Justicia, sobre la inconstitucionalidad del Decreto 214/02, que consagró la pesificación de los depósitos en dólares provocó diferentes reacciones en los sectores políticos y generó ayer curiosas asociaciones. La esposa del Presidente, Hilda Beatriz González de Duhalde, lo mismo que el gobernador bonaerense, Felipe Solá, se refirieron a él descalificándolo en forma terminante. Todos opinando igual, junto al radical Leopoldo Moreau y la contestataria Elisa Carrió. En cambio, el candidato a presidente del oficialismo, Néstor Kirchner, le restó trascendencia. Y provocó obvia alegría en la gobernadora de San Luis, Alicia Lemme -hizo lo mismo Adolfo Rodríguez Saá-, al igual que en el actor Nito Artaza -acompañado curiosamente en este caso por el trotskista Jorge Altamira-, a quienes a su vez descalificó Rubén Manusovich, titular de Fedecámaras, por lo que el fallo puede significar para los deudores hipotecarios.
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Coordinadora de Políticas Sociales del gobierno, Chiche Duhalde criticó con dureza la decisión de la Corte. «Es lamentable lo que sucede en nuestro país. Pareciera ser que el único poder que gobierna es el que no fue elegido por la gente: el Judicial», aseveró la primera dama en la localidad tucumana de Tafí Viejo, en un acto donde entregó una ambulancia. Cuando se le preguntó si creía que la decisión estaba vinculada al momento político que se vive en el país, concluyó: «Estoy tan asqueada que no quiero perder ni dos minutos más en hablar de esto». Con solvencia, Solá lo calificó de «barbaridad económica». Y explicó: «A mí me parece de cabo a rabo una enorme barbaridad económica la redolarización, es una barbaridad que devuelvan a San Luis en dólares lo que tiene», sostuvo.
Carrió opinó igual, aunque aportando su particular visión del fallo. Afirmó que «hará recaer sobre las espaldas de toda la Nación la locura desatada por la incompetencia, los negocios y la entrega de un sector de su dirigencia política, financiera y empresaria». Un análisis crítico completado por el «Marciano» Moreau, que dijo que el fallo «no se puede cumplir». Y que apunta «a promover la incertidumbre y el caos».
En cambio, Kirchner buscó restarle dramatismo al fallo de la Corte: expresó su esperanza en que la decisión del máximo tribunal no esté inspirada en una posición política. «No creo que el fallo traiga problemas muy agudos y muy graves» en la situación financiera del país, dijo, luego de recomendar «no darle dramatismo a las cosas».
Directamente interesada, la gobernadora Lemme expresó su satisfacción por la decisión de la Corte. Instó a los ahorristas a «seguir luchando». La mandataria, que pasó la noche en el Palacio de Tribunales, expresó estar «muy contenta y feliz; vale la pena luchar cuando uno tiene la convicción» de que el reclamo es justo. Lemme afirmó que el fallo obtenido por San Luis «es válido también para los ahorristas, porque los fundamentos de la sentencia están volteando, en definitiva, el Decreto 214», que consagró la pesificación de los depósitos hechos en dólares.
Por su parte Artaza, que lidera el movimiento Ahorristas Argentinos Estafados y está dispuesto a capitalizar políticamente el hecho, calificó de «histórico» al fallo de la Corte y consideró que la decisión «recorrerá el mundo», dado que «ratifica la seguridad jurídica en la Argentina». El líder del Partido Obrero, Altamira, coincidió y afirmó que «los bancos deben devolver los depósitos en su moneda original, es decir que los que depositaron dólares deben recibir dólares».
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