Posadas - La provincia terminó de convertirse ayer en un destino turístico-político nacional inevitable para toda fuerza que se sienta en condiciones o pretenda competir a nivel nacional. Tras la confirmación oficial de que Néstor Kirchner no realizará una segunda visita, llegó para apoyar al gobernador Carlos Rovira Sergio Massa, el jefe de la ANSeS, con el cometido expreso de acompañarlo en cada paso. El Frente Unidos por la Dignidad también tuvo sus visitantes: el macrismo y los provinciales enviaron a sus cabezas en Diputados por 24 horas, pero prometiendo otra delegación para el próximo domingo, día de las elecciones.
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La lista por estos días es interminable e incluye a Juan Carlos Blumberg, la dirigencia nacional del socialismo, Hermes Binner, Rubén Giustiniani y Héctor Polino. El éxito de cada visitante, de todas formas, no fue el mismo. Se sabe que el obispo emérito Joaquín Piña no es político y, por lo tanto, no recibe a todos de la misma forma. En algunos casos hay largas charlas y en otros sólo la foto de circunstancia. Este último fue el caso de los socialistas Binner, Polino y Giustiniani, que ni bien pisaron suelo misionero partieron hacia Iguazú para la foto con el religioso. Quien faltó finalmente a la cita fue Raúl Castells.
Estaba previsto que anoche el líder piquetero encabezara una marcha en Posadas contra Rovira, pero el viaje se canceló.
En el comando el FUD, de todas formas, respiraron aliviados por ese apoyo trunco. Piña pasó más tiempo ayer con el macrista Federico Pinedo, la neuquina Alicia Comelli y el demócrata mendocino Omar De Marchi. Durante una hora repasaron la situación provincial frente a la elección constituyente del domingo y hasta ofrecieron, curiosamente, lo que al macrismo no le sobra en la Capital Federal: fiscales para controlar las mesas.
Escisiones
De todas formas, Piña les pidió presencia de legisladores el domingo. De acuerdo con la propia organización del FUD, no parece ser ése su punto débil. Dicen contar con cuatro mil militantes para esa tarea. Son los que aporta la pata política de ese frente opositor, con el intendente de Posadas, Jorge Brignole, a la cabeza. A esa escisión que sufrió Rovira hace un año y medio se suma también la más reciente del presidente de la Legislatura provincial, Esteban Lozina. Ambos protagonizarán hoy el cierre de campaña con otros candidatos en Posadas pero sin Piña, que en ningún momento se mueve de su sede eclesiástica en Iguazú. Son quienes movilizan la oposición en la capital y el sur de Misiones. Se le suma también el PJ provincial que integra el FUD con el senador Luis Viana y la puertista Estela Peso, que operan en el resto de Misiones.
El radicalismo eligió ayer participar en la campaña pero desde la Capital Federal. Hace una semana una delegación integrada por el rionegrino Fernando Chironi, el mendocino Ernesto Sanz y el jujeño Gerardo Morales peregrinó también a Puerto Iguazú para el encuentro con el ex obispo Piña. Cumplido ese trámite obligatorio, ayer hablaron desde el Congreso. Morales presentó un pedido de informes al Ministerio del Interior y al INADI sobre «irregularidades y casos de discriminación en el desarrollo de la campaña.
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