Desde el Gobierno niegan que la reforma política busque facilitar la candidatura de Kirchner
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Florencio Randazzo.
Por su parte, el senador kirchnerista Nicolás Fernández negó la existencia de un posible "Pacto de Olivos II" con el radicalismo, para que el oficialismo pudiera conseguir la aprobación del proyecto.
"En el Olivos que yo conozco, no hay pactos", aseguró Fernañdez, quien además dijo desconocer los detalles del proyecto de reforma electoral que el Gobierno enviará estos días al Congreso.
El senador santacruceño admitió que habla seguido con el jefe del bloque radical, Ernesto Sanz, "pero no de este proyecto en particular", y consideró que "poner en el marco de esta charla un Pacto de Olivos es una estrategia que pretende esmerilar la posibilidad de consenso".
De esta manera, salió a negar un trascendido periodístico que se refería a un supuesto pedido de Kirchner para que Fernández le propusiera un acuerdo al radical Sanz con el fin de que el radicalismo apoyara la iniciativa.
El proyecto establece que los candidatos nacionales surjan de elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas, y podría formar parte de la jugada de Kirchner para lanzarse a las presidenciales de 2011 con el sello del PJ.
También obligaría al vicepresidente Julio Cobos a regresar a la UCR en caso de querer competir en las presidenciales, desde donde debería participar primero en las internas abiertas y obligatorias.



