Sin embargo, esa marea femenina no se agotará allí: el peronismo, salvo un terremoto político, también ubicará a una dama en la cima de su boleta electoral. Al frente de la marquesina, brillará el nombre de Y, aunque improbable -no imposible-, hasta podría ocurrir que, enfrentadas, ambas integren la grilla de candidatas. Esa opción, de pugilismo entre las esposas, sólo podría producirse si se desintegrara la coalición entre
Efecto contagio o proceso natural, lo cierto es que, como nunca, será poderosa -o, al menos, nutrida-la presencia de damas en la grilla más taquillera de la legislativa de 2005, Con una oferta tan copiosa de «ladies», la elección en Buenos Aires será un
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