Desidia del Estado
Habrá que creerle a Mauricio Macri cuando se queje de la herencia recibida, por más que ése sea un lugar común de todos los gobernantes. Ayer denunció que los empleados municipales -en su mayor parte maestros- se tomaron 2,7 millones de días de licencia el año pasado (durante la gestión de Jorge Telerman), el doble que en 2003. Como si fuera poco, el jefe de Gobierno no encuentra anotación alguna para saber cuánto dinero se les debe a proveedores. Ayer debió emitir un decreto pidiendo que éstos pasen a reclamar sus facturas impagas para no incurrir en un pagadiós. Deudas de las que nadie se tomó el trabajo de avisar.
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Néstor Grindetti
«Estamos frente a otro lugarde prácticas oscuras e inentendibles», acusó Macri a los municipales. Daniel Ferranti, ex médico forense de la Policía Bonaerense, ocupará la oficina donde se otorgan las licencia, un lugar por el que ya pasó, a principios de 2000.
Las estadísticas del Gobierno porteño arrojan un promedio de faltas de «20 días por empleado», lo que significa que habría personas que faltan meses contra otras de asistencia perfecta o que sólo toman pocos días.
«¿Cómo puede ser que tanta gente viva de licencia?», se preguntó el mandatario porteño y calificó la situación de « libertinaje», además de anticipar medidas para contrarrestar esa situación.
También Grindetti se refirió al «otorgamiento gracioso y libertino de las licencias» y anticipó que la Dirección de Medicina Laboral, que depende de su área, será descentralizada a partir de marzo próximo. El nuevo director del área, Ferranti, ya recibió la orden de comenzar un proceso de sistematización de causas y áreas por pedidos de licencias.
«Este es un trabajo que comienza, para que vuelva la cultura del trabajo y que no es lo mismo trabajar que no trabajar», señaló Macri, y puso como ejemplo del «desquicio» un caso en el cual a una mujer le negaron una extensión de 30 días, cuando había fallecido su hijo.
Grindetti explicó que las licencias se duplicaron: «En 2003 hubo 1,3 millón de días de licencia, y en 2007, 2,7 millones de días», señaló, y que hubo un incremento exponencial de las licencias prolongadas.
En lo que pareció una contradicción,por la mañana, el ministro de Educación, Mariano Narodowski comunicó con énfasis que «no hay ni habrá despedidos ni cesanteados» entre los maestros. El funcionario, sin embargo, se refirió a la posibilidad de bajas como las que se dieron a 2.300 contratados. De todos modos, el ministro no podría despedir a maestros, ya que deben exponerse causas graves para que queden cesantes y tienen que ser sometidos a un sumario. Eso no quita que, tal como lo anunció Macri, puedan realizarse sumarios por supuesto abuso en licencias médicas presuntamente injustificadas. Pero Narodowski ayer pactó con el gremio de los maestros que no habrá cesantes y que, en cambio, faltan 2.000 docentes para satisfacer la demanda escolar.




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