El destrato -o maltrato- por parte del gobierno contra Rafael Bielsa o todo lo emparentado con el ex canciller sumó ayer otro episodio: Marcelo Von Schmelling, estrecho colaborar de Bielsa, al punto que actualmente actúa como su vocero, habría sido intempestivamente desplazado de la Cancillería.
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Que sin su jefe en el Palacio San Martín, a Von Schmelling le quiten el rango forma parte de la lógica política. Según contó el ladero de Bielsa, el modo en que fue excluido de la grilla de la Cancillería fue desafortunado. (No para el erario, castigado por situaciones como ésta.) Según relató Von Schmelling a la publicación «Noticias Urbanas», se enteró que su contrato había sido cancelado cuando intentó viajar a Buenos Aires desde Resistencia, provincia de Chaco, y se encontró con que la Cancillería no le cubría el pasaje de regreso.
«Cuando voy a buscar el pasaje para volver me dicen que fue anulado, llamo al ministerio y me comunican que recibieron órdenes superiores de no renovarme el contrato. Yo pertenecía a la Secretaría de Integración Económica Latinoamericana y Mercosur, y estaba contratado por el Programa de Naciones Unidas para Integración y Desarrollo. A ambos los dirige Eduardo Sigal, pero él no tuvo nada que ver. Parece que (el canciller, Jorge) Taiana, que está en México, dio la orden, el jueves, de que no se renovara mi contrato por ser yo la mano derecha de Bielsa», indicó Von Schmelling.
Por eso, quedó literalmente «varado» en Chaco. «Cuando se hizo el cambio de autoridades, con Bielsa, se había arreglado que se iban a prorrogar todos los contratos hasta febrero. Y así lo hicieron con todos menos conmigo. Yo tenía contrato hasta el 31 de diciembre, y me enviaron en misión al Chaco en enero, precisamente porque me lo iban a renovar. Ahora estoy varado acá. No tengo plata para sacar el ticket de vuelta, no tengo lugar en el avión de mañana y no tengo lugar en el micro», contó su tragedia el sacrificado bielsista.
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