Diez mil "manzaneros" de Kirchner vs. intendentes

Política

Apartir de febrero, como primera etapa de un proceso gradual, el gobierno estrenará en los municipios del conurbano bonaerense un sistema para instrumentar los programas sociales que ya comenzó a generar quejas y recelos entre los intendentes.

Consiste, básicamente, en concentrar en una oficina --dependiente del Ministerio de Desarrollo Social-la gestión de toda la asistencia social, desde los planes alimentarios hasta el trámite de pensiones, incluyendo los subsidios y créditos productivos.
Desde la cartera que conduce
Juan Carlos Nadalich se explicó que «centralizar» los distintos programas en una sola ventanilla tiene un utilidad operativa. Pero desde los municipios surgieron, apenas trascendió, los primeros reproches.

El temor de los intendentes, expresado básicamente por aquellos que no están alineados con el gobierno pero que también preocupa a los declarados kirchneristas, es que esas oficinas -llamadas Centros de Referenciafuncionen como « municipios paralelos».

Hay una espanto adicional: en esos centros desarrollarán tareas los «promotores territoriales», ejército de 10.000 personas, que están enlazados a la cartera de Desarrollo Social y, a su vez, ligado a agrupaciones piqueteras referenciadascon el gobierno nacional. El programa «promotores» fue una de las criaturas que en sus dos años como ministra pergeñó y motorizó la ex ministra y ahora senadora nacional por Santa Cruz, Alicia Kirchner.

Nadalich, continuador de las políticas de su antecesora, tiene previsto profundizar el plan.
Pero la hermana
Alicia mira más allá del costado asistencial. A tal punto que su última acción como ministra fue reunir en Chapadmalal a más de 4.000 promotores para despedir su gestión y avisarles que aún en ausencia seguirá monitoreando las políticas sociales.

El interés de la ex ministra por esa red política y social despertó en algunos intendentes curiosidad y temor por lo cual de inmediato difundieron, sobriamente, su preocupación. La respuesta fue breve pero poco convincente:
«No actuarán por afuera de los municipios».

• Los motivos

La preocupación se explica esencialmente por dos motivos:

• El principal es que la relación entre los piqueteros y los intendentes nunca fue -en la mayoría de los casos, aunque hay excepciones-buena.
Los jefes comunales siempre vieron a las agrupaciones de desocupados, incluso a las oficialistas, como rivales políticos.

• El otro, lateral pero no menos importante, es tener que rendir que rendir cuentas en el futuro por acciones en materia de asistencia social que no se instrumentaron a través del municipio. Es decir:
tener que pagar eventuales costos por decisiones tomadas por otros.

Todo se agrava porque el programa «baja» desde Desarrollo Social, un ministerio donde el titular no parpadea sin antes consultar a
Alicia o a la Casa Rosada. Por tanto, los que ven este plan como una maniobra de invasión política, presumen que existe un guiño claro.

Desde el ministerio, sin embargo, descartan que ésa sea la intención del programa.
« Actualmente, en los municipios hay una oficina por cada programa. La intención es centralizar los trámites para simplificar el acceso de la gente a los planes del gobierno», se explicó.

En tanto, respecto del temor expresado por intendentes, desde Desarrollo Social afirmaron que todas las políticas sociales
«se vinculan con los gobiernos municipales». En la misma línea, advirtieron que quizás algunos intendentes malinterpretaron el objetivo del programa.

Por lo pronto, en febrero comenzarána funcionar los primeroscentros de referencia en el conurbano, utilizando las sedes de los Centros de Atención Personalizada (CAP) que distribuyó Desarrollo Social en los distintos municipios, propios y ajenos, del Gran Buenos Aires.

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