Diputados asegura control de jueces

Política

Las preocupaciones del gobierno por conseguir que el Congreso avance con algunas leyes clave no parecen pasar por estos días por la crisis del campo ni otros temas acuciantes. De hecho los movimientos que existen en la Comisión de Agricultura de Diputados para despachar algunos proyectos sobre el sector se deben casi exclusivamente a la desesperación de algunos diputados por mostrar gestión frente a los productores y evitarse así algunos encontronazos cuando vuelven a sus provincias.

Lejos de ese razonamiento, el kirchnerismo está hoy apurado en convertir en ley el nuevo régimen de designación de jueces subrogantes que el Senado votó la semana pasada y que debe ponerse en práctica antes del 23 de mayo, cuando vence el plazo que fijó la Corte Suprema para que se regularice la situación de los juzgados que están a cargo de magistrados o secretarios por ausencia de un titular en esos estrados. Es decir, que el miércoles el proyecto se convertiría en ley en el recinto de Diputados.

El sistema de subrogancias viene siendo tolerado por el gobierno que prefirió utilizar jueces sustitutos y no proceder al nombramiento de los titulares. Ese mecanismo de sustitución de jueces fue cuestionado hace un año por la Corte Suprema por inconstitucional, en un fallo que puso plazo hasta el 23 de mayo para solucionar la crisis judicial. En el fallo sobre el caso «Rosza, Carlos A. y otro», del año pasado, el máximo tribunal ordenó entonces regularizar la situación de los conjueces en un plazo no mayor de un año.

El problema es que muchos de los jueces sustitutos tienen sus ascensos pendientes del propio gobierno que es el que debe enviar al Senado las ternas seleccionadas por el Consejo de la Magistratura. De ahí la posibilidad que le dio al kirchnerismo el sistema de subrogancias para controlar a los jueces.

  • Camaristas

    De todas formas, la nueva reglamentación no le quitará al gobierno la posibilidad de controlar el nombramiento de jueces sustitutos ya que la lista de conjueces a la que se deberá apelar en los casos que haya que subrogar a integrantes de la Cámara Nacional de Casación Penal o de las Cámaras de Apelaciones, Nacionales o Federales será elaborada y aprobada por el Poder Ejecutivo.

    Ahora, si Diputados no sanciona el nuevo sistema para cubrir vacancias de jueces antes del plazo que fijó la Corte, caerían los mandatos de subrogantes de unos 70 juzgados.

    De todas formas y a pesar que Diputados intentará convertir en ley la reglamentación el miércoles, algunos legisladores hicieron cálculos durante el fin de semana. Muchos consideran que el plazo de un año fijado por la Corte Suprema debe calcularse contando días hábiles, lo que daría algunos meses más para zanjar la cuestión.

    La intención del kirchnerismo es apurar el trámite para que la Comisión de Justicia emita mañana el dictamen del proyecto y el miércoles sea debatido en el recinto sobre tablas. Pero para eso necesitará reunir los dos tercios de los miembros presentes, algo que en las actuales circunstancias sólo podría lograrlo con alguna ayuda de la oposición.

    El proyecto ya votado por el Senado está basado en uno presentado por los kirchneristas Nicolás Fernández, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Miguel Angel Pichetto. Es decir, un pedido concreto de la Casa Rosada.

    A través del nuevo régimen que allí se establece en caso de «recusación, excusación o licencia de jueces de primera instancia, nacionales o federales, la cámara de la jurisdicción designará como subrogante o suplente a un juez de igual competencia de la misma jurisdicción».

    Dispone, además, que tendrán prioridad, en segundo término, los jueces que se encuentren en las localidades cercanas al juzgado vacante.

    Pero si ese procedimiento no pudiera concretarse, el juez sustituto se tomará de un sorteo a realizar de la lista de conjueces que cada tres años debe actualizar el propio gobierno. De ahí la protesta de la oposición, que considera que con esta votación se cumple con la intimación de la Corte Suprema pero no se cambia el espíritu del sistema.

    Tal como lo hicieron en el Senado, el radicalismo y el macrismo en Diputados anticiparon que estudiarán el proyecto pero lo apoyarán «siempre que la lista de jueces que debe proponer el Poder Ejecutivo pase además por el Consejo de la Magistratura». El proyecto dispone, además, que en caso de vacancia de integrantes de la Cámara Nacional de Casación Penal o de las cámaras de apelaciones, nacionales o federales, se realice primero un sorteo entre los restantes jueces del propio tribunal en el que se produjo la vacancia. Se nombrarán entre diez y veinte conjueces por cada cámara nacional o federal y se prorrogan las actuales subrogancias de primera o segunda instancia, nacionales o federales, hasta que se aplique el nuevo sistema.
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