El peronismo de Diputados saldrá hoy, indirectamente, a castigar la política transversal de Néstor Kirchner. El bloque practicará tiro al cronista Miguel Bonasso, numen del Partido de la Revolución Democrática y virtual asesor presidencial. El momento de la carga resulta sugestiva: por un lado, todavía no se zanjó la crisis entre el gobierno y el congreso del PJ del viernes; por el otro, el jefe de Estado sigue privilegiando sus lazos con extrapartidarios.
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Para colmo, Bonasso viene haciendo méritos para ganarse la animadversión de sus colegas justicialistas. No bien comenzó la temporada, se promocionó -sin éxito-como candidato de Olivos a quedarse con la Jefatura de la Comisión de Relaciones Exteriores (lo cual garantiza, desde el punto de vista formal, un ticket en el Tango 01, cada vez que el Presidente viaja fuera del país), un puesto reservado para un encumbrado miembro del bloque oficialista. Nunca para un extraño, debutante en el cuerpo y, para colmo, animador de una escudería, Convergencia, minoritaria (son 4; aquél, la frepasista correntina Araceli Méndez de Ferreyra, el ex zamorista José Roselli y la renovadora de Misiones Irene Bosch de Sartori).
Los peronistas son conscientes de que, cuando haya que votar leyes clave como las que pida el Fondo, Bonasso y sus amigos faltarán a la sesión o harán discursos en contra, razón por la cual serán aquellos quienes deban poner el hombro al gobierno y pagar los costos políticos.
La mayoría de la bancada, salvo algunos incondicionales del santacruceño, discutía anoche de qué forma acompañará la cuestión de privilegio que prometió la entrerriana Blanca Osuna, a raíz de declaraciones de Bonasso a un diario de Rosario. La diputada, para más datos, es miembro fundadora del grupo Talcahuano que apoyó a Kirchner mucho antes de que Eduardo Duhalde lo avalara públicamente.
Tras el agitado congreso del PJ, el legislador transversal aprovechó para emprenderla contra los gobernadores, aunque se desconoce si lo hizo o no con beneplácito del Presidente. En diálogo con el matutino «La Capital», acusó a Jorge Obeid de tenerle «mucho miedo a Carlos Reutemann», a quien calificó de «conservador».
Alineado detrás de Cristina Fernández de Kirchner, Bonasso aprovechó para apostrofar a Jorge Busti, previa escaramuza televisiva con el duhaldista Daniel Basile, que le prometió seguir la polémica cuando quiera. Sobre el gobernador de Entre Ríos -a quien responde Osuna-, sentenció: «Está más cerca del Código Penal que de la política». No obstante lo cual, no explicó los motivos de semejante afirmación.
• Contaminado
El mandatario mesopotámico pegó un brinco en cuanto leyó el pronunciamiento mediático. Primero, hizo publicar en la página Web de la gobernación provincial una reproducción de la carta que le envió a Bonasso. Después, salió la propia Osuna a replicar al asesor con fueros. «Bonasso está viciado, contaminado en su pensar y hacer, y termina siendo más papista que el Papa», dijo la legisladora frente a los micrófonos de la emisora radial estatal de Entre Ríos.
En el portal de Internet de la gobernación, Busti se extendió en su respuesta. «Puede ser cierto que he estado junto al Código Penal, pero también debe decirse que lo hice por falaces imputaciones de un gobierno antipopular, oscurantista, autoritario y profundamente gorila. Me permito una reflexión -continuó el gobernador en tono conciliador-: el enemigo es muy poderoso y fuerte como para que se divida el campo popular.»
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