Discurso completo de Duhalde después del fallo de la Corte contra el "corralito"
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Contarles de mi decisión como presidente -reitero- de la transición, porque eso soy, de comenzar a trabajar para que la Argentina sea un país normal. Y decirles a todos los argentinos -eso pensaba hacer hoy con detalle- cuál era el camino de salida, que es claro. El camino de salida de Argentina es claro: tenemos que dejar la Argentina de esa alianza financiera, especulativa, rentística, usurera, que se llevó la plata de los argentinos y que algún día deberán rendir cuentas ante la Justicia de acá, no de la de Dios, los que se han llevado, y comenzar a transitar la otra Argentina, la única posible. No hay ninguna posibilidad de salir de la situación en la que nos encontramos si no es con el esfuerzo y el trabajo de nuestra gente. Eso se llama trabajadores, se llama empresarios, se llama productores, se llama cada cadena de valor productivo que debemos impulsar.
Y venía a contarles que estábamos contentos porque ya las primeras reacciones en todas las regiones de nuestra patria se empiezan a ver. Con los ministros de la Producción de las provincias se comienza a ver que con el nuevo cambio empieza a reactivarse la economía y ya nos hablan de ir a muchas provincias porque líneas de la producción se ponen en marcha.
Bueno, contarles muchas cosas de éstas. Decirles también de lo que vamos a hacer en materia en reforma política, que es otra exigencia de la gente, cuál va a ser la reforma judicial. De todo eso quería hablar en detalle hoy y decirles que mañana, el ministro de Economía, iba a plantar el plan económico y cómo íbamos a destrabar este maldito “orralito”que no fue nuestro, que lo heredamos de Cavallo y de De la Rúa.
Estábamos trabajando a su vez con los organismos internacionales, porque necesitamos ayuda de ellos, y hoy nos sorprende una decisión de la Suprema Corte de Justicia.
Entonces no puedo hablar, porque éste es el tema de hoy, el que preocupa y ocupa a nuestra gente; no puedo desarrollar los temas que con ustedes quería desarrollar, será en otra oportunidad, pero sí quiero decirles de pensamiento en torno de este tema.
Sé que mucha gente puede estar contenta hoy. Supone que va a ir a los bancos y le van a entregar su dinero. Imagino lo que estarán festejando. Yo quiero decirles que no se dejen engañar, lo dije el primer día: esto es una bomba de tiempo funcionando que había que desarmar y había que desarmarla cuidadosamente, cortando los cables para que no explotara. Y hoy vuelvo a decirles que si esa bomba estalla no solamente no van a cobrar aquellos que tengan plazos fijos, depósitos, cuentas corrientes, sino que vamos a afectar además a todo el sistema productivo argentino.
Y digo hoy, como dije tantas veces, que me importa un comino que se caiga un banco o que se caigan dos bancos. Lo que realmente me interesa como presidente de la Argentina es cuidar los ahorros de la gente, que son millones de argentinos los que han confiado en el sistema bancario de nuestra patria y tenemos que salir ordenadamente.
Entonces lo que quiero hoy es explicarles a los argentinos todos los riesgos que corremos. Es necesario que lo haga, es mi obligación hacerlo. No me perdonarían si yo no les hablo a los argentinos con mi verdad, con el corazón. Corremos riesgos, Argentina está y lo he dicho muchas veces- al borde de la anarquía, y los pueblos toleran cualquier circunstancia adversa, pero la anarquía no, y es mi primera obligación como Presidente mantener la paz social en la Argentina. Que nadie se equivoque, yo no soy un presidente débil, yo soy un presidente con la autoridad que me ha dado la democracia argentina y tengo un compromiso; y ese compromiso, el primero de todos, es cuidar la paz social en la Argentina.
Quiero decirles también del agradecimiento profundo a la Iglesia argentina, que ha prestado su ámbito, no sólo físico sino espiritual, y allí estamos reunidos todas las fuerzas políticas, los partidos políticos, los empresarios, los trabajadores, las ONG. ¿Para qué? Buscando cuatro o cinco temas que podamos excluirlos de la discusión política y que sean temas de todos los argentinos.
También quiero contarles que mi sueño es dejarle al próximo presidente de los argentinos un país en marcha, pero un país en marcha en el que cada uno de nosotros, cualquiera sea su trabajo, los que han quedado fuera del mercado, esos excluidos de las relaciones económicas, políticas, sociales, laborales y culturales también se sientan incluidos, que todos nos sintamos incluidos en un proyecto de nación. No hay nación para pocos, nadie puede realizarse en un país que no se realiza en su conjunto. Lo que le falta a la Argentina es ese proyecto de nación. Quiero que sobre todo los jóvenes, de cualquier profesión, entiendan el mensaje de que necesitamos ser despertadores de la conciencia nacional.
Y este caso que hoy nos ocupa, y al que quiero volver, esta decisión de la Corte casualmente tomada 48 horas después de que el Congreso Nacional habilitara el juicio político, es creo muy grave. Creo que la gente reitero- puede estar contenta, creo que muchos se harán ilusiones, y yo temo que desgraciadamente pueda pasar lo que ha pasado en otros países. Cuando los bancos no pueden pagar deben ser liquidados por el Banco Central de la República Argentina y la historia cuenta que cuando los bancos son liquidados generalmente los que cobran son los abogados y los muy pocos que tienen suerte llegan primero o son acomodados. Y millones de argentinos quedarían no solamente defraudados sino que habrían perdido sus ahorros y sobre todo la esperanza que depositaron en el sistema bancario argentino.
Yo dejaré para otro tiempo, para más adelante, hablar en detalle, concretamente, de la Argentina que quiero dejarle al próximo presidente; decirles que estoy absolutamente convencido de las palabras que siempre repite un filósofo brasileño contemporáneo, Jaguaribe: Argentina es un país condenado al éxito. Eso es la Argentina, un país condenado al éxito. Dependerá de nosotros, de nuestra capacidad, de nuestra tenacidad, de nuestra inteligencia, pero también de nuestro patriotismo, poder salir adelante.
Eso simplemente quería decirles. Lamento mucho que no sea el día hoy para datos y explicaciones porque sé que el pueblo argentino y en general la gente responsable de nuestra patria tiene otras preocupaciones. Muchas gracias.




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