Una reguero de pólvora recorre el gobierno. En realidad dos, y comprometen a la cúpula del Poder Ejecutivo. Uno es la investigación que se abrió sobre la información que pueda tener un funcionario de la SIDE, el cafierista Miguel Maldonado, ex concejal en San Isidro, sobre el empresario prófugo Horacio Conzi. Este está acusado de presunto homicidio en la persona de un joven cliente de su restorán Dallas, que mereció una rápida habilitación municipal. Maldonado trabaja hoy con Oscar Rodríguez, número dos de la Secretaría de Inteligencia, adonde llegó gracias a su relación con Antonio Cafiero, el hombre que heredó la banca de senador de Eduardo Duhalde.
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El otro caso llega a los umbrales del despacho presidencial: la Justicia investiga el paradero de dos empresarios hermanos, de apellido Fucito, al parecer muy amigos de Duhalde, relacionados con el manejo de una compañía de seguros en emergencia. Informate más
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