Duhalde fue la figura del tradicional asado de Barrionuevo y le pegó a Kirchner

Política

El ex presidente Eduardo Duhalde se mostró junto a dirigentes del peronismo disidente en la ciudad balnearia de Mar del Plata, y llamó a "trabajar" para desbancar a Néstor Kirchner del poder político del país.

Duhalde participó de un encuentro organizado por el jefe de la CGT disidente, el gastronómico Luis Barrionuevo, que reunió al gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá; al ex senador Ramón Puerta; y al ex ministro duhaldista Alberto Toma, entre otros.

A la cumbre también asistieron los diputados porteños del PRO Cristian Ritondo y Daniel Amoroso; el ex senador puntano Héctor Maya; y el vicepresidente de Carbap, Jorge Srodek; mientras que se ausentaron -con aviso- el diputado nacional Francisco de Narváez y la senadora Hilda "Chiche" Duhalde.

En tanto, el ruralista entrerriano Alfredo de Angeli no asistió porque se encontraba en ese momento participando de la reunión del Consejo Directivo de la Federación Agraria Argentina (FAA) en Rosario.

En su discurso ante los más de 250 dirigentes que participaron del evento, Duhalde recordó una anécdota en una actividad organizada por el Movimiento Productivo Argentino (MPA): "un hombre pidió la palabra y me dijo "Duhalde el que trajo a ese loco que se lo lleve".

Luego aprovechó para llamar a destronar al patagónico: "hay que trabajar por llevarse al loco".

En esa misma línea, Barrionuevo afirmó que le "pasó algo muy parecido" a lo que le sucedió a Duhalde, y se lamentó por haber impulsado al actual líder de la CGT oficial, Hugo Moyano, a la cumbre sindical: "Yo vi en Hugo (Moyano) a un dirigente de mucho peso y hoy se ha casado con el Gobierno, y por eso voy a trabajar para cambiarlo", advirtió.

El diputado Amoroso afirmó que el evento buscó ser "el punto de inflexión para el armado de un proyecto nacional peronista disidente al Gobierno nacional", y se esperanzó en que en el futuro se sumen más dirigentes enfrentados con la Casa Rosada.

El encuentro finalmente no se realizó en el domicilio que tiene el jefe de la CGT Azul y Blanca en Punta Mogotes sino que debió mudarse hasta el hotel Sasso que tiene el gremio gastronómico en La Feliz, y tenía como contexto una cumbre de la central obrera disidente.

Los líderes gremiales congregados en la ciudad balnearia elaboraron un documento que titularon "Llegaron tarde la desocupación, ya está instalada", en una clara crítica hacia el Gobierno nacional ante las medidas tomadas para enfrentar la crisis económica local.

"El movimiento obrero vive en carne propia la escalada inflacionaria que viene operando vertiginosamente desde el año anterior, que sumado a la crisis financiera internacional obliga a la dirigencia sindical a crear los anticuerpo para tratar de evitar un mayor deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores y de la calidad de vida de los argentinos", criticó.

La central obrera disidente afirmó que reclamarán aumentos de salarios "sin techo pero sí con un piso que no tiene que ser inferior al 20 por ciento", y llamó al sector empresario a "razonar y poner el mayor esfuerzo para evitar un mal mayor al registrado".

"La CGT Azul y Blanca no va a claudicar ni negociar con el poder adquisitivo de los salarios aun cuando algunos sostengan que hay actividades que perdieron producción resignándose a que esos trabajadores no van a tener salarios como tuvieron en otro momentos", apuntó Barrionuevo en su discurso.

Entre los gremialistas que asistieron al tradicional asado estuvieron el Vicente Mastrocola de Plásticos; Carlos Acuña de Estaciones de Servicios; Horacio Valdez del Vidrio; Luis Cejas de Viajantes; Luis Campos de Cargas y Descargas; Blas Alari de Papeleros; Fabián Hermoso de Químicos; y Silvio Echegún de Carne, entre otros.

Dejá tu comentario