Duhalde-Menem ¿la nueva fórmula?
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Los hombres del Frente Federal ven la presidencia de Duhalde como el infierno tan temido. Siempre pensaron que algún día la provincia de Buenos Aires iba a hacer un armado de dominio que los llevaría por delante. El porteñismo concentrado que significó la alianza UCR-Frepaso, con un presidente y un vice de la Capital Federal, no es nada para ellos comparado con este gabinete formado por sus amigos de su provincia pese a las simulaciones de apertura a otros distritos. Importa en ese equipo más la procedencia bonaerense que pertenecer al partido. A los "federales" les repite cuando lo han llamado a La Rioja en las últimas horas: "No me hicieron caso, les dije que tenían que poner a un representante del grupo de ustedes por dos años y que ese hombre era Puerta". "De la Sota impidió eso, porque quería elecciones ya", le responden a Menem, que no se convence de eso todavía.
Eduardo Menem mantuvo siempre una línea abierta con Duhalde, aun en los peores momentos de la relación con su hermano. Pero, desde el último congreso del PJ en Lanús, esa fluidez en la relación se enfrió, en especial, por solidaridad con otro amigo, Eduardo Bauzá, a quien Duhalde defenestró como apoderado del partido con un gesto brutal. " Ya fue", dijo mientras tachaba el nombre del ex senador por Mendoza para reemplazarlo por el ex juez y hoy diputado Jorge Casanovas.
• Regocijo
Sentar a un Menem como vice de Duhalde es un retablo que regocija a los menos eduardistas del menemismo. El senador por La Rioja funcionó como vice de su hermano cuando Duhalde renunció en 1991 a la vicepresidencia, es decir, durante ocho años. Estuvo en un tris de seguir con De la Rúa y ahora tiene chance de volver como pieza del armado de un PJ filo opositor que Menem quiere alzar contra su principal adversario político, que lo mortifica hoy con el solo hecho de ponerse la banda presidencial y decir que no usará la quinta de Olivos.
Este armado opositor que Menem quiere cerrar antes de febrero para lanzar su campaña para 2003 incluye otro sector del peronismo, los «gordos» de la CGT. El riojano quiere explotar la inquina que hoy tienen los hombres de la CGT-Daer con la dupla Moyano-Barrionuevo, a la que atribuyen haber armado el marco de incidentes que rodeó las renuncias de De la Rúa y Rodríguez Saá. Creen que el objetivo era servir a Ruckauf -a quien llaman en el menemismo ya "Richard Kimball, el Fugitivo"-, en su plan de salir de la provincia de Buenos Aires para no enfrentar un cataclismo, y a Duhalde, en su captura exitosa de la silla presidencial. Por cierto que a estos caciques de la CGT se sumará la liga menemista de sindicatos MOP (Movimiento Obrero con Propuesta) que lideran Antonio Cassia y Oscar Mangone.




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