Fue importante la cumbre que ayer Eduardo Duhalde encabezó en Salta, donde el gobernador Juan Carlos Romero reunió a su colega de Jujuy (Eduardo Fellner), al de Tucumán (Julio Miranda) y al vicegobernador de Catamarca (Hernán Colombo): el Presidente se manifestó a favor de que el PJ no realice internas el 15 de diciembre, por más que institucionalmente siga defendiendo la realización de elecciones abiertas y simultáneas para que los partidos decidan la elección de sus candidatos. «Si cuatro de cinco candidatos están de acuerdo, yo no me voy a oponer», contestó Duhalde cuando los gobernadores, encabezados por el propio Romero, le hicieron notar que las internas generarían gasto, deterioro ante la opinión pública por las impugnaciones ante padrones «truchos» y una gran distracción respecto de la agenda de problemas que inquietan al país. En la reunión se consideró difícil que el Congreso apruebe la iniciativa de reforma al régimen electoral que promovió el diputado Gerardo Conte Grand y se dispuso que la semana que viene, a propósito de un encuentro de gobernadores, se gestione un acuerdo entre los candidatos del PJ para que la interna quede a un lado del camino. Un triunfo para Romero, cuya propuesta electoral quedó consolidada ayer.
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«¿Vamos a discutir con radicales delante?», bromeó uno de los invitados cuando advirtió la presencia de Colombo, el vicegobernador de Oscar Castillo. «Podríamos darle la ficha y lo afiliamos», comentó Jorge «Toto» Matzkin, el ministro del Interior que, junto a Aníbal Fernández y a Hugo «Chandon» Toledo, acompañó a Duhalde. Pero el jujeño Fellner corrigió: «Si le damos una ficha es para reafiliarlo; él (Colombo, el catamarqueño) es compañero, fue diputado conmigo en 1991 y después se fue enfrentado con los Saadi». Estaba de buen humor Fellner: Duhalde venía de asegurar que el programa de reactivación de obra pública que lanzará el gobierno se inaugurará en Jujuy, con el corredor integral del Paso de Jama.
El Presidente escuchó las objeciones a las internas y las avaló. Le dijeron, además, que todos los candidatos, salvo José Manuel de la Sota, estaban de acuerdo con el proyecto de Conte Grand: que cada partido concurra a los comicios generales con la cantidad de candidatos que quiera y que pasen a la segunda vuelta las fórmulas más votadas de los partidos más votados. «(Raúl) Alfonsín ya me adelantó que ese proyecto no pasa por la UCR; es lógico: él está pensando que su partido no va a estar entre los dos primeros y que, en todo caso, puede haber una segunda vuelta sólo con peronistas. ¿De qué le sirve la idea con el costo que tiene?» Matzkin cabeceó: «Yo hablé con los radicales, con (Rafael) Pascual y con (Horacio) Pernasetti, y me dijeron que podíamos hablarlo».
Los gobernadores interrumpieron la conversación: «Hagamos una reunión entre nosotros y que un grupo se encargue de reunir a los candidatos para establecer las reglas de juego», sugirió Romero. Los demás asintieron y se inclinaron porque, finalmente, su opción es la que se impondrá: cada candidato irá por su cuenta a las elecciones de marzo, algo que obligará al PJ a un esfuerzo de síntesis, ya que, si concurre con 5 fórmulas, corre el riesgo de quedar fuera del ballottage.
•Angustias
La cumbre de mandatarios provinciales se va a realizar la semana próxima para discutir cuestiones de ingresos. Ayer los gobernadores le manifestaron a Duhalde algunas angustias. La principal, que la recaudación coparticipable está cayendo dramáticamente, a diferencia de las retenciones a las exportaciones, de las que las provincias no ven un peso. «En julio recibimos $ 1.134 millones y, en lo que va de agosto, sólo $ 600 millones», se quejó Miranda. Romero y Fellner se sumaron a la queja, pero por otro motivo. Sucede que Nación habilitó a la provincia de Buenos Aires a pagar impuestos nacionales con patacones, un derecho que ningún otro distrito tiene con sus propios bonos. Esta prerrogativa ha hecho que se acumule un pozo de cerca de 800 millones de patacones, que son ingresos de Nación imposibles de ser distribuidos en las demás provincias porque en ellas no circulan los bonos bonaerenses (algo distinto sucede con los LECOP, de circulación nacional). Duhalde admitió el reclamo y le sugirió a Fellner que, coordinado con Matzkin, lleve adelante la convocatoria a la reunión en la que Roberto Lavagna deberá responder a los reclamos.
No fue la única cuita económica que escuchó el Presidente en la mesa de norteños: también le manifestaron el temor porque las cortes provinciales comiencen a anular, alineadas con la de Nación, los recortes salariales que se determinaron en las burocracias locales. Duhalde remitió el problema a la misma cumbre. La sobremesa se había demorado mucho, y el bonaerense se retiró a descansar. Apareció al rato, de sport, para hablar a solas con Romero, con quien paseó por el parque de la residencia de Las Costas por más de 40 minutos, en una charla de la que ninguno de los dos dio detalles al resto.
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