31 de diciembre 2007 - 00:00

Duro, Macri ya advierte que seguirán los despidos

Mauricio Macri empieza el año jugando una de las peleas más duras que plantea su gobierno: desafiar al gremio de empleados estatales de la Ciudad de Buenos Aires, manteniendo firmeza en la decisión de desplazar cerca de 2.300 agentes de la administración porteña.

Tensará Macri todo lo que pueda esa puja en la cual los gremialistas también quieren demostrarle poderío con huelgas y un paro general programado para el viernes, que por el momento ha obligado al gobierno porteño a postergar una semana el inicio de las colonias de verano que tradicionalmente funcionan para los escolares del distrito.

Todo un desafío que Macri explicó el viernes a una nutrida tropa de funcionarios a la que reunió por la tarde en un predio de la Ciudad. Estaban secretarios y subsecretarios, titulares de los Centros de Gestión y Participación, legisladores porteños y diputados nacionales.

«Tenemos que cumplir con lo prometido en la campaña aunque tengamos problemas», les advirtió el mandatario en un día que había comenzado con la protesta contra el aumento de impuestos locales y coronado con una batucada de ATE contra la baja de contratados.

Ahí mismo Macri insistió que en los CGP -las oficinas barriales donde se realizan diversos trámites y actividades- la poda en la grilla de personal no debía ceder de 35%. En números esos empleados a desplazar varía de acuerdo al barrio, ya que hay plantas de 50 empleados como de 200.

El macrismo está convencido que para sus votantes la existencia de «ñoquis» en la administración es una certeza y que el despido masivo será bien recibido por aquellos que profesaron fe por la candidatura de su líder, aunque hoy partede los mismos estén renegando por la suba del Alumbrado Barrido y Limpieza.

  • Zonas clave

    Lo cierto es que Macri, la semana pasada anunció al sindicato que conducen Amadeo Genta y Patricio Datarmini, la poda de mil puestos, pero serán cerca de 2.400 y sólo en una primera etapa.

    Se trata de contratos de empleo público, en su mayoría generados durante la administración de Jorge Telerman, es decir en los últimos 20 meses, pero puede haber un listado que reporte mayor antigüedad y que dentro de ese período hayan pasado del contrato tradicional, con presentación de factura, al de empleo público con descuentos de cargas sociales, conocido como modalidad del decreto 959. Enrolados en esa normativa existen unos 4.500 empleados.

    Pero, hay zonas clave, donde la pertenencia política del empleado ingresante no tiene necesariamenteel color de la gestión.Antes de la admisión, por ejemplo, el sindicato es el que opina, en casos como los lugares que manejan la administración sin privatizar, zonas de recolección de residuos.

    Desde el gremio sostienen que «si para el votante de Macri son todos ñoquis, el votante de Macri se va a dar cuenta que no lo son cuando no lo atiendan en rentas, o en el CGP o en los hospitales por falta de personal».

    A la puja de los municipales se agrega de otros sectores del gobierno porteño que se quejan por similares desplazamientos en grupo, como entre los organizadores de los festivales de teatro o los murgueros que esta misma semana piensan dar su propia protesta carnavalesca porque no se le han renovado los contratos.

    La pelea recién comienza con un Macri dispuesto a resistir los embates de los sindicalistas que para mañana le programaron un paro de tres horas, para el jueves de cuatro horas y para el viernes un paro general de actividades y una movilización en la que esperan reunir un importante número de concurrentes como prueba de cuánto manejan en el distrito.
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