16 de marzo 2020 - 00:00

Más recursos en el presupuesto no aseguran siempre mayor escolaridad



Imagen: Noticias Argentinas.

Tenemos buenas leyes educativas pero no se cumplen, por ejemplo, las que apuntan a universalizar la jornada escolar extendida (JEE). Es preocupante que todavía siga sin cumplirse la Ley 26.075 de Financiamiento Educativo, sancionada en diciembre de 2005, que establecía, en su artículo 2, una meta concreta para el 2010: “Que, como mínimo, el 30% de los alumnos de educación básica tenga acceso a escuelas de jornada extendida o completa, priorizando los sectores sociales y las zonas geográficas más desfavorecidas”.

Al año siguiente, el 14 de diciembre de 2006, fue sancionada la Ley de Educación Nacional, la cual ratificó expresamente esa meritoria meta en su artículo 26, donde se dispone: “Las escuelas primarias serán de jornada extendida o completa con la finalidad de asegurar el logro de los objetivos fijados para este nivel por la presente ley”.

Veamos ahora la realidad, a fin de conocer el grado de cumplimiento de estas importantes normas legales. En 2018 había 3,5 millones de niños en las escuelas primarias estatales, de los cuales 493 mil asistían a escuelas con JEE, es decir apenas un 14 %. Es notorio que estamos muy lejos de acercarnos al cumplimiento de esta importante meta educativa dispuesta por el Congreso Nacional hace más de diez años.

La realidad educativa es muy distinta entre nuestras provincias, la situación no es la misma en cada jurisdicción, ya que este 14 % es un promedio de las 24 provincias. Es importante destacar que hay grandes diferencias entre las provincias, ya que esta proporción de asistencia escolar con JEE superaba el 78 % en Tierra del Fuego, y el 48 % en Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires. Pero caía por debajo del 5 % en Corrientes, San Luis, Neuquén y Santa Cruz. Aparentemente seria lógico suponer que el cumplimiento efectivo de la ley que universaliza la JEE esta influenciado por la cantidad de recursos financieros que son transferidos a las provincias, ya sea por la coparticipación federal de los impuestos nacionales o las importantes regalías generadas por la explotación de los recursos naturales.

Pero no siempre es así, ya que la cantidad de recursos financieros transferidos por la Nación a las provincias, según las normas legales vigentes, tiene poco que ver con el cumplimiento por parte de las provincias de la obligación legal de la JEE, Veamos los siguientes casos: (1) La coparticipación por habitante (C) de Córdoba es menor a la de Santa Fe, sin embargo la JEE extendida en Santa Fe beneficia apenas a la sexta parte del alumnado que en Córdoba. (ii) La (C) en Entre Ríos es menor que en el Chaco, pero la JEE en Entre Rios beneficia al triple de los alumnos que en el Chaco. (iii) La (C) en Neuquén es 65 por ciento mayor que en Río Negro, sin embargo Río Negro tiene en JEE 8 veces más de alumnos que en Neuquén, (4) Destaquemos el caso extremo de la provincia de Santa Cruz, que tiene la (C) mas elevada del país (salvo Tierra del Fuego), sin embargo es la provincia que menos ha cumplido la ley sobre la JEE, ya que beneficia a menos de 3 alumnos cada 100, mientras que en su vecina provincia de Tierra del Fuego esta cantidad trepa a nada menos que 78, es decir 26 veces más.

Todo esto que estamos presentando con estas cifras es muy importante para el futuro de nuestro país, ya que sin mejorar la educación, tanto en términos de escolaridad como de mayor inclusión social, será difícil mejorar el nivel de vida de nuestra población de una manera sostenible, ya que la educación es clave para poder generar empleos con mejores salarios en este siglo XXI. Este grave incumplimiento de la JEE perjudica el futuro de nuestros pibes, ya que

en este mundo globalizado, son muchos los países donde la cantidad anuales de horas de clase son mayores a las nuestras, como por ejemplo en América Latina : México, Cuba, Costa Rica, Chile y Brasil.

El desafío que enfrentamos es claro, ya que los cambios tecnológicos se aceleran en todo el mundo y sus resultados ya están a la vista. Son muchas las naciones donde año a año se están eliminando empleos no calificados y aumentando la demanda por trabajadores con mayor escolarización.

El nivel y la calidad de la educación son determinantes básicos de la productividad y del ingreso laboral; tanto de los pobres como de todos los que dependen de su trabajo para subsistir, pero para los primeros la educación tiene el valor de la escasez. Sin educación para todos, la justicia social es solo una ilusión. Es evidente que la educación es un factor importante tanto desde el punto de vista económico como social.

Hay que comenzar por cumplir las importantes leyes educativas sancionadas en los últimos años. Es cierto que la disponibilidad de recursos es importante, pero como hemos visto, también es decisiva la voluntad política de los gobiernos provinciales de cumplir o no cumplir la ley de Educación , ya que no siempre mas recursos presupuestarios aseguran un mayor cumplimiento de las leyes educativas.

CEA-(Centro Educación Argentina) Universidad de Belgrano, marzo 2020.

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