25 de septiembre 2006 - 00:00

¿El carpetazo vino por interna oficial?

En el avión que condujo a Roberto Lavagna a Mar del Plata viajó un seleccionado de dirigentes cuidadosamente elegido por el candidato. Francisco de Narváez -propietario de la nave-, el ex diputado Carlos Tato Brown, la diputada Marina Cassese, el ex senador Rodolfo Rodil (ex Frepaso ala Meijide, enemigo histórico de Sigal, ex PC del ala Chacho, hoy en la Cancillería), Carlos Zaffore (MID) y Gustavo Ferri (yerno de Duhalde).

En el avión estaba previsto que en realidad viajase Chiche Duhalde, porque Lavagna quería arruinarle la operación a Fredi Storani de coparle la visita a Mar del Plata exhibiéndose con ella. Les pareció -tras un minuto de reflexión- demasiado fuerte y Chiche mandó al yerno y viajó en auto con «Chichí» Doga a Mar del Plata.

Parte de ese grupo de acompañantes almorzó con el ex ministro en el hotel Hermitage a mediodía del viernes. Lo acompañaban Alberto Coto, Jorge Sarghini, De Narváez (que se pasó el almuerzo levantándose a atender el celular; se quedó casi sin comer), Eduardo Camaño y Cassese. Les dieron pollo con ensalada, salvo a Camaño, que pidió le trajeran pasta porque pollo no come. Aquí lo que se habló en ese encuentro:

  • Lavagna se ufanó del éxito que dice tiene en todos los partidos. Ese día el Hermitage hervía de gente, como si fuera en temporada, y atendió colas de gente de diversas agrupaciones que le dejaron esa idea de que todos quieren jugar con él. El verdadero pie en Mar del Plata es el partido vecinal Acción Marplatense, de un ex MID y ex Russak que se llama Gustavo Pulti. Pero Fredi se le adelantó y lo hizo invitar por la universidad, en donde sigue teniendo amigos, aunque las autoridades se borraron de la visita e hicieron presentar a Lavagna en su conferencia por una profesora de castellano con tareas administrativas y sin significación política alguna. Por eso Lavagna quiso bajar del avión con Zaffore (MID), Rodil (ex Frepaso) y Ferri (peronista) y ningún radical.

  • Lavagna describió su «lanzamiento sin lanzarse». Va a seguir actuando como candidato y no va a formalizar ningún lanzamiento. «Es como hizo antes de 1999 Duhalde cuando se movía como candidato pero no hizo lanzamiento hasta el final, cuando tuvo la fórmula completa», recordó uno. Va a decir que se lanzó después de que Kirchner muestre la fórmula, pero les va a impedir que le midan las fuerzas en un acto de lanzamiento.

  • Sobre Juanjo se escuchó en esa reunión una versión nueva y más apasionante que la que se conoce: Juanjo, que ya se sabe estaba revisando su pertenencia al grupo El General, había vuelto a tomar contacto con Alberto Fernández y estaba trabajando un nuevo acercamiento, algo que siempre le sirvió para levantar el precio en el peronismo bonaerense (lo hizo antes de ser jefe de campaña de Chiche; antes había conseguido ser secretario de Seguridad de Ibarra). En el gobierno eso ya había levantado escozor en enemigos de Alberto y hasta motivó una frase de Kirchner: «Vos siempre, Alberto, trayendo esa gente». Uno de estos enemigos de Alberto sería el responsable de hacer circular el prontuario de Juanjo para embromar un ingreso de éste al gobierno y también para embromarlo a Alberto en la interna de la Casa de Gobierno. Eso explica la tibieza de Lavagna y los demás «generales» a la hora de defender a Juanjo. Lo hicieron a reglamento y una sola vez.

  • Camaño, que devoraba las pastas que le prepararon fuera de menú, adornó la sobremesa contando anécdotas de los días cuando fue presidente provisional, todas conocidas y alguna con un agregado que no responde a la verdad. Dijo que Rodríguez Saá había salido de Chapadmalal, para viajar a San Luis a anunciar su renuncia, en el baúl de un auto. Eso no responde a lo que cuentan otros testigos, que dicen que salió en un auto con una caravana de vehículos con funcionarios que después viajaron con él, como el gobernador Maza, Rodolfo Gabrielli o Daniel Scioli. Esa caravana se perdió en el trayecto porque se equivocaron al ir hacia Camet cuando debían ir al aeropuerto de Miramar, pero cuando llegaron se dieron cuenta de que no había pilotos para los aviones porque se habían quedado durmiendo en la residencia presidencial y en el caos de la salida se olvidaron de despertarlos. Tuvieron que volver a buscarlos. Camaño también fue objeto de bromas porque lo detectaron varios dirigentes en un salón bailable de Mar del Plata que suele frecuentar todos los fines de semana para bailar tango. Se trata del boliche «Bingo Bongo», y Camaño con su mujer sacan viruta bailando tango. Camaño, se sabe, reside prácticamente en esa ciudad porque su mujer se quedó a vivir ahí y él pasa en Buenos Aires de lunes a jueves y se va para allá cuando puede.

  • Se escucharon también comentarios de Eduardo Duhalde, con quien casi todos los presentes suelen hablar seguido. Por caso, que había salido hace rato de que a Juanjo Alvarez «en el último tiempo ya le faltaba la voluntad política» para seguir acompañando a Lavagna. Sobre éste, Duhalde cree que se equivoca al mostrarse tanto con Alfonsín y los radicales. «Raúl está como para trabajar como yo, desde atrás, pero no para mostrarse tanto, porque ahuyenta a mucha gente en el peronismo. ¿Cómo dice que Macri es el límite si es el que más votos puede aportar?», se le atribuye haber dicho al ex presidente. Sobre Chiche, «no es la mujer para la provincia; si tuviera que mencionar a una mujer para la provincia diría Stolbizer», opinó.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar