16 de agosto 2007 - 00:00

El Gobierno expresó a Uruguay su "más fuerte inquietud" por el derrame tóxico de Botnia

El Gobierno expresó hoy a Uruguay "su más fuerte inquietud" por el derrame tóxico ocurrido el martes pasado en la planta de Botnia en Fray Bentos y anticipó que lo tomará como evidencia en el diferendo que ambos países mantienen ante el Tribunal Internacional de La Haya.

La Cancillería expresó su protesta a través de una nota inusualmente dura entregada al embajador de Uruguay en la Argentina, Francisco Bustillo, quien fue citado a tal fin.

"Particularmente alarmada por estos acontecimientos, la Cancillería ha procedido inmediatamente a convocar al Embajador del Uruguay en Buenos Aires, Francisco Bustillo, a fin de hacerle entrega de una nota en la que transmite su más fuerte inquietud por este grave episodio", señala la nota.

La protesta fue realizada luego de que Uruguay haya cursado una queja el martes pasado a través del embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, en la que le expresó "malestar" por la forma en la que el Gobierno de Néstor Kirchner se maneja en este conflicto.

El diplomático uruguayo recibió de manos del jefe de Gabinete de la Cancillería, Alberto D Alotto, la misiva en la que se retoma la denuncia presentada por tres ciudadanos argentinos.

"En el día de la fecha, la Cancillería tomó conocimiento de las denuncias realizadas por ciudadanos argentinos cuya salud se vio fuertemente afectada por el episodio ocurrido el 14 de mayo de 2007 en el predio del proyecto Orion, emprendimiento a cargo de la empresa Botnia sobre el Río Uruguay, que involucró la emisión de productos químicos de alta toxicidad", comienza la nota.

En otro párrafo se apunta que el de Botnia es "un emprendimiento ilícito, autorizado y desarrollado sobre un recurso fluvial compartido en violación de un tratado bilateral", que constituye "el objeto principal de la controversia entre ambos países ante la Corte Internacional de Justicia".

En ese sentido, se expresó que para la Argentina "este episodio representa una evidencia adicional de lo que nuestro país ha señalado reiteradamente y que el Uruguay pretende negar: que, en la localización unilateralmente elegida, el proyecto Orion, a cargo de la empresa Botnia, es perjudicial para el ecosistema asociado al Río Uruguay y sus áreas de influencia".

"Nuestro país, en consecuencia, -sigue el documento- ha instado una vez más a las autoridades uruguayas a detener el proyecto Orion, en el marco de la necesidad de evitar un agravamiento de las fuertes tensiones ya existentes entre ambos países.

Luego, se apuntó que se ha instruido a la Embajada ante el Reino de los Países Bajos "a hacer entrega de la nota a las autoridades de la Corte Internacional de Justicia".

"La Argentina no dudará, como lo ha hecho desde el inicio de la presente controversia, en seguir defendiendo los derechos de nuestro país que se ven vulnerados por el emprendimiento ilícito a cargo de Botnia, promoviendo en particular que se hagan efectivas las responsabilidades inherentes, tanto a nivel individual como internacional", concluye la protesta.

Por su parte, fuentes diplomáticas uruguayas dejaron trascender que la reunión fue amena y cordial, y duró unos 40 minutos.

La nota uruguaya expresaba que lo actuado por la administración Kirchner no está de acuerdo con la gravedad del conflicto de las papeleras e introducía el término terrorismo para hacer referencia a posibles actividades que podrían efectuarse contra Botnia.

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