El PJ prometió a Cavallo que votará medidas en el Congreso
El Congreso recibirá hoy el paquete de medidas que elabora el equipo de Domingo Cavallo. El ministro enviará un proyecto de ley ómnibus, pero no se le otorgarán poderes especiales plenos. Hacia el mediodía, los jefes de todos los bloques recibirán un borrador con todos los cambios y facultades que se pide al Parlamento. Es ya un hecho que se votará una delegación de facultades acotada a un anexo de los cambios que pide Cavallo. Es lo que ya se denomina los "superpoderes light". Ayer el nuevo ministro se reunió con los jefes de los bloques peronistas de ambas Cámaras y los convenció para que no obstruyan la iniciativa. Se quedó con la garantía de que los peronistas votarán a favor del paquete o colaborarán con el quórum. También convenció a gobernadores justicialistas de provincias chicas de las bondades del nuevo programa. Les prometió que no habrá recortes en los fondos provinciales, pero puso como condición que apoyen su proyecto. Ayer el Senado estableció un cronograma de sesiones permanentes mientras dure la crisis en el gobierno. Los justicialistas quieren demostrar así que no bloquearán iniciativas del Ejecutivo. Hoy Cavallo se reunirá con el bloque radical de Diputados y con todos los gobernadores peronistas en la Casa de Salta.
-
IOSFA: amplían investigación por irregularidades en obras y trabajos no efectuados por $500 millones
-
Fiestas electrónicas, picado con intendentes y conventillo en el Congreso
Campaña
Explicación
Después Cavallo comenzó a explicarles las medidas, pero casi sólo por su título: les habló de la reforma del Estado, una reforma laboral en el sector público, suba de aranceles para proteger algunas actividades y modificación de los impuestos sobre movimientos de capitales. Nada dijo de bajar el gasto a las provincias y por el contrario, les prometió a todos mantener los fondos al tabaco y los subsidios al consumo de combustible en la Patagonia. Es decir, no se tocará ninguna de las cajas provinciales.
Como condición, los peronistas le exigieron a Cavallo que consiga la presencia de aliancistas en el recinto de sesiones, lo suficiente como para que la oposición no aparezca convirtiéndose en el principal apoyo del gobierno de De la Rúa.
Las alusiones de Cavallo a su paquete de medidas fueron casi místicas: «Confíen en mí. Ustedes ya me dieron facultades especiales cuando sacamos la Ley de Convertibilidad que puso en marcha al país. La gente ya no puede escuchar más hablar de ajustes y tristeza; hay que empezar a hablar de salir adelante y comenzar a crecer. En 15 días puedo revertir los índices de la recesión», les dijo a los legisladores. Lamberto, que conoce muy bien al ministro desde la época en que como presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda tuvo que hacer votar lo que le pedía el Ejecutivo, le contestó sonriente: «Pero en esa época le dábamos facultades al Cavallo bueno». Para terminar, el nuevo ministro de Economía pidió otro favor como si le estuviera hablando al bloque oficialista: «Quiero que el paquete esté convertido en ley el próximo 1 de abril». Todos entendieron el mensaje: Cavallo quiere lanzar su plan el mismo día en que entró en vigencia la convertibilidad hace 10 años.
Superpoderes
Antes de visitar la Jefatura de Gabinete, los peronistas se habían concentrado en las oficinas de Roggero en el Congreso. Allí se encontraron Carlos Ruckauf, el misionero Carlos Rovira, el riojano Carlos Maza, el formoseño Gildo Insfrán, el santafesino Carlos Reutemann, el cordobés José Manuel de la Sota, el santacruceño Néstor Kirshner y el salteño Juan Carlos Romero, además de diputados y senadores nacionales.
La discusión comenzó con el pedido de los superpoderes para el Ejecutivo. El primero en negarse a otorgarlos fue Ruckauf. De la Sota fue más duro y comparó el pedido con crear «un nuevo Chávez». Eduardo Menem pidió la palabra y propuso poner al Congreso en sesión permanente para demostrar que «el PJ no pone palos en la rueda», cosa que se hizo en el Senado por la noche. Antes de despedir a los diputados que salían al encuentro con Cavallo, todos dejaron en claro un punto: oponerse a superpoderes, pero no a cualquier medida que signifique crecimiento.
Los gobernadores de las provincias «chicas» ya se habían encontrado con Cavallo más temprano, adelantándose al cronograma oficial de reuniones del PJ. Y por las intervenciones que hicieron en el debate, dejaron en claro que Cavallo ya los había convencido: «Si no les quita poder a las provincias o no les saca plata, van a apoyar todo», dijo a la salida un integrante del bloque peronista. Lo cierto es que Cavallo los había despedido con una frase similar: «El esquema es que con esta ley les puedo dar fondos a las provincias, sin esta ley no tengo plata», les advirtió.




Dejá tu comentario