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Reinaldo Gargano.
Los vecinos de Gualeguaychú rechazan esta industria porque consideran que dañará el medio ambiente y su salud y, en protesta, mantienen cortado desde el 20 de noviembre de 2006 un puente internacional que une Argentina y Uruguay.
A pedido de la población de Gualeguaychú, Argentina llevó un reclamo formal a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, demandando al Estado uruguayo por la violación del Estatuto del Río Uruguay (binacional) por haber autorizado la instalación de la planta en aguas compartidas sin la previa consulta a la Argentina.
El canciller uruguayo reiteró el compromiso de su gobierno de "ejercer un control estricto" sobre la planta para que "todo el mundo tenga la seguridad de que si efectivamente se cometen errores que conduzcan a la contaminación la planta se para".
Gargano reconoció que la postergación de la autorización final a Botnia para que empiece a producir fue para "buscar crear un ambiente más propicio al diálogo", en vistas de la reunión que esta semana mantendrán en Santiago de Chile, en el marco de la Cumbre Iberoamericana de Presidentes.
Reiteró el "derecho que tiene Uruguay como país soberano" a otorgar un permiso a una industria una vez que se han cumplido todas las etapas necesarias para que empiece a funcionar, y volvió a decir que "como canciller" no puede "admitir" que se "negocie absolutamente nada con los puentes bloqueados".
"Esta acción es contraria a derecho, al vínculo internacional que tienen ambos países y al tratado de Asunción (Mercosur)", dijo el canciller uruguayo.
"Nosotros no vamos a poder admitir que esos cortes prosigan, vamos a pedir que se levanten", concluyó el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay.



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