Elude Macri elección 2008 y ley de televisión paga

Política

Mauricio Macri tratará de eludir, la semana que viene, dos temas sobre los que aún no ha definido postura públicamente. Por un lado, se vence el plazo para convocar a la elección de comuneros que debería realizar el 10 de agosto próximo, de acuerdo con una ley. Por otro, también se vence el plazo para que los legisladores definan qué harán con la decisión de la Justicia de considerar inconstitucionales artículos de una norma que dejan al monopolio «Clarín» casi la exclusividad de la explotación de la TV por cable, todo en medio de la puja del gobierno con el multimedio.

Para no realizar la elección de comunas, Macri tiene ya la excusa de que no están hechos hasta hoy los nuevos padrones electorales y adjudicará la mora a la propia Legislatura que cometió errores en el mapa de división de la Capital Federal en 15 comunas. «El expediente no regresó de la Justicia», explicaron ayer funcionarios porteños a este diario, dando cuenta del atraso. De acuerdo con el cronograma electoral, que la Ciudad toma de Nación al no tener uno propio, la semana que viene deberían exhibirse los padrones, pero no se tiene noticia de ellos.

Después, Macri podrá manifestar su disgusto con la Constitución local que impone siete cargos electivos por cada comuna, generando 105 puestos nuevos, aunque no pueda detenerlos recursos de amparo ya presentados y otros nuevos que piensan llevar a los tribunales el PJ porteño y subgrupos de la oposición, como el llamado Red por Buenos Aires, que regentea el ex ministro porteño Abel Fatala; el Frente Grande (Alejandro Otero), y el Partido de la Victoria (Diego Kravetz), entre otros.

Pero, en realidad, el kirchnerismo no estaría hoy en condiciones de disputar una elección en la cual otra vez puede perder, como el año pasado a manos de Macri en la local; y de Elisa Carrió, en la nacional. Aun así, el jefe porteño deberá resistir las críticas y el kirchnerismo los embates porque se niega a modificar la Constitución y que ha hecho mal la división.

  • Cable

    En cambio, para definir qué ordenará a su bloque por la ley del cable, Macri tiene más problemas: la bancada está dividida y «los votos no alcanzan para insistir con la ley», según aseguró a este diario uno de los funcionarios clave en el Gobierno porteño. De ese modo, dejará que los legisladores carguen con la última palabra.

    Insistir con la ley (para lo cual se requieren dos tercios de votos de los presentes en la sesión) significa eludir el fallo del Tribunal y dejar que sólo «las empresas preexistentes» mantengan el cableado aéreo (excepto en el casco histórico) y las que quieran ingresar al negocio lo soterren, lo que equivale a una inversión 10 veces mayor que colgar los hilos de los postes. Si «no alcanzan los votos» para insistir, los diputados perjudicarán a las empresas actuales.

    La firma Gigacable inició la petición ante los jueces que le dieron la razón, pero la Legislatura debe ratificar su ley o bien adaptarla al fallo. En principio, no ocurrirían ninguna de las dos cosas y quedaría la norma como está, pero también la declaración de inconstitucionalidad de algunos artículos.

    Ahí ya no podría Macri mirar para el costado: todo dependerá de su decisión. Es decir, si una empresa le solicita, en función del fallo judicial, colgar nuevos cables, será el Gobierno porteño el que dirima por estudios técnicos si eso es posible.

    Cuando durante la gestión de Aníbal Ibarra se sancionó la norma que les perdonó a las empresas no haber pasado bajo tierra el cableado y les dio más de diez años para hacerlo, hubo legisladores del macrismo que votaron en contra. Actualmente, esos diputados no quieren levantar la mano para ratificar la ley. Otros, en cambio, buscarían no perjudicar al medio enfrentado con el gobierno nacional, facilitando la instalación de competidores en la Capital Federal y quieren contradecir a la Justicia ratificando la norma existente.
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