13 de mayo 2005 - 00:00

Embajador EE.UU. visita AMIA

Al mediodía con Lino Gutiérrez, embajador de Estados Unidos; a la tarde con el canciller Rafael Bielsa; al teléfono y de forma casi permanente, con el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Como se ve, una agitada agenda con la que los máximos dirigentes de la comunidad judía argentina están intentando contrarrestar varias cuestiones que ven como negativas y no menores: el inquietante avance de manifestaciones antisemitas -pintadas, banderas, rotura de monumentos, etc.-, la versión de que el gobierno designará un embajador en Ramallah y la declaración que lograron los países árabes en la cumbre de Brasilia, en la que no se condena al terrorismo en todas su formas y se deja de lado la democracia como forma de gobierno.

Gutiérrez
será recibido por Abraham Kaul, actual presidente de la AMIA, y su sucesor electo Luis Grynwald, junto con una treintena de dirigentes comunitarios. Antes del almuerzo, dejará tres ofrendas florales en la plaza interna del edificio de la calle Pasteur (por las víctimas de los dos atentados y los desaparecidos judíos en la dictadura militar).

Después de lo protocolar, los dirigentes tienen previsto hablar con Gutiérrez -que irá acompañado por el ministro consejero, Hugo Llorens, y el encargado de Derechos Humanos, Agustín Rodríguez- de la no resolución de los dos atentados, la conexión del producido contra la AMIA y los ataques del 11 de setiembre, el avance del terrorismo y el antisemitismo.

«También vamos a pedirle que Estados Unidos apoye los esfuerzos que está haciendo la Argentina por salir de su crisis»,
adelantó Kaul a este diario.

«El tema de lo que sucedió en Brasilia también estará en la mesa»,
dijo. «Nos parece peligroso que se intente traer a la Argentina un conflicto que no existe entre judíos y musulmanes: la AMIA trabaja codo a codo con el Centro Islámico, por caso, en resolver las conscuencias de la crisis económica.

Desde siempre ambas comunidades han convivido en paz y estamos seguros de que seguiremos igual.»


Más que la declaración de Brasilia, lo que parece preocupar en relación con el vínculo de ambas comunidades es la posibilidad de que la Argentina abra una embajada en Ramallah, anticipándose a lo que seguramente será (más tarde o más temprano) la creación de un Estado palestino.

Seguramente con una agenda similar hoy, a las tres de la tarde, Jorge Kirzsenbaum, titular de la DAIA, se verá con Bielsa, en principio para tratar de saber si la versión sobre la embajada es real o no. «Han habido varias versiones al respecto; veremos qué nos dice el canciller», dijo Kirzsenbaum. Sobre la mesa también le plantearán la necesidad de que la Argentina retome de manera activa su participación en la «task force» creada en Estocolmo en 1999, con la tarea de divulgar y preservar la memoria del horror de la Shoá ( Holocausto). «Si hay un representante argentino, no lo sabemos, porque su actividad ha sido nula», dijo Kirzsenbaum.

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