El gremio SUPA pone en riesgo la actividad del puerto de Buenos Aires

Política

Juan Corvalán y su familia mantienen una postura intransigente en la negociación paritaria.

Juan Corvalán y su familia, que conducen los destinos del gremio SUPA, volvieron a mostrar una actitud intransigente durante la reunión virtual que las empresas concesionarias del Puerto de Buenos Aires mantuvieron con el sindicato, vía Zoom, una audiencia previamente pactada con motivo de las negociaciones paritarias.

La idea de la audiencia era analizar técnicamente los salarios del personal de las empresas de servicios portuarios, ya que los Corvalán sostenían que se encontraban por debajo de la línea de pobreza.

El sector empresario, por su parte, no solo negó lo expresado por los Corvalán, sino que presentaron como evidencia las cifras que los trabajadores percibían y que demostraba, contrariamente a lo expresado por los gremialistas, que las remuneraciones del sector eran de las más elevadas de la economía nacional.

Frente a ello, y continuando con la misma actitud virulenta de los últimos tiempos, fuentes del sector informaron que “los Corvalán” increparon fuertemente a los representantes de las empresas y se negaron a continuar con la finalidad previamente pactada de la audiencia.

Las partes se verán nuevamente frente a frente hoy, siempre en forma virtual, pero esta vez con presencia de las autoridades del Ministerio de Trabajo del a Nación.

Consultadas distintos actores de la actividad, informaron que esta nueva actitud del SUPA y fundamentalmente de la familia que lo dirige, pone otra vez en serio riesgo la paz social acordada y necesaria en el sector -recordemos que ya durante la pandemia/cuarentena el SUPA fue protagonista de actos de suma violencia con bloqueos y tomas de terminales-, haciendo peligrar la continuidad del comercio exterior de la nación, dado que cada semana intentan generar conflictos inexistentes, justo cuando los buques están próximos a recalar en los muelles de las terminales para ser operados, con la marcada finalidad de presionar a las empresas con un objetivo que claramente no es salarial.

Llama la atención la irresponsable conducta de “la familia” luego de los incesantes esfuerzos que las empresas, el estado nacional y las restantes organizaciones gremiales han realizado para poder generar consensos que permitan a las Terminales Portuarias mantener un nivel de actividad que pudiera sostener las fuentes de trabajo del sector, que ahora parecen peligrar ante la insostenible pretensión del gremio comandado por los Corvalán.

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