16 de agosto 2007 - 00:00

En el ojo ajeno

No lo hace bueno al gobierno que otros sean malos. Alberto Fernández y Julio De Vido leyeron ayer, cada uno a su turno, el pliego de críticas hacia Mauricio Macri. Este, como muchos, objetó al gobierno por el affaire del valijero venezolano que intentó pasar u$s 800 mil en un vuelo oficial. Le respondieron que el jefe del PRO tuvo una causa por contrabando y que allegados a él, como Horacio R. Larreta o Néstor Grindetti, están en la mira de los jueces. Pero eso no disculpa al gobierno del bochorno que produce que funcionarios hayan dado cobertura, sabiéndolo o no, a un caso de contrabando de dinero que se agranda hora a hora.

En la misma jornada en la que el gobierno volvió a elegirlocomo blanco de sus inventivas, Mauricio Macri seentrevistó con el embajador de los Estados Unidos,Earl Anthony Wayne. ¿Lo atenderá el gobierno hoy poresta fotografía?
En la misma jornada en la que el gobierno volvió a elegirlo como blanco de sus inventivas, Mauricio Macri se entrevistó con el embajador de los Estados Unidos, Earl Anthony Wayne. ¿Lo atenderá el gobierno hoy por esta fotografía?
Con dureza, el gobierno le replicó ayer a Mauricio Macri, quien había dicho que sentía «vergüenza» por los escándalos con dinero y valijas.

Le salieron a responder Alberto Fernández y el propio Julio De Vido, de quien Macri consideró que si fuera su funcionario lo hubiera echado.

«Tenemos un experto en contrabando que nos recomienda perseguir a contrabandistas. Eso es lo que hace la oposición, no hace otra cosa», dijo Fernández aludiendo a Macri, en una mañana en la cual los funcionarios pasearon por los micrófonos radiales.

«Me da mucha vergüenza que seamos noticia en el mundo por bolsos que aparecen en los baños, por valijas en los aeropuertos y de nuevo por contrabando de armas», había dicho el jefe porteño electo.

«Cuando Macri habla del contrabando yo me siento un estúpido como argentino. Si alguien sabe de contrabando es Macri y si alguien sabe cómo hacer que la Justicia lo zafe también es Macri», dijo Fernández.

Pero el gobernador porteño electo también había dicho que un funcionario como De Vido «no duraría ni cinco minutos» en una administración suya.

«Cuando dice que no toleraría a un funcionario al que le ocurra esto ni 5 minutos en su gobierno, le recomiendo que revise las causas judiciales de Rodríguez Larreta y su futuro secretario de Hacienda», atacó Fernández al futuro jefe de Gabinete de Macri (Horacio Rodríguez Larreta) y a Néstor Grindetti.

Fernández aclaró que no abría «juicio sobre la responsabilidad penal de ninguna de estas dos personas» y le pidió a Macri «ser más medido y prudente cuando se habla, ya que andar pidiendo renuncias tiene poco que ver con la construcción».

De paso, el funcionario criticó en conjunto a la oposición, a la que consideró parte de un «escenario de frustrados y narcisistas», donde «cada uno pelea por su espacio» y se muestran «carentes absolutamente de propuestas».

También De Vido respondió a Macri. «Tengamos cuidado porque hay que ver que el discurso de los que imputan también se verifique para su frente interno», advirtió el ministro de Planificación. Así, indicó que Rodríguez Larreta «está imputado por peculado en un delito por vaciamiento de un fondo social para allanar las tramitaciones de los microcréditos de Bienestar Social».

El ministro dijo que «la Sala 2 de la Cámara Federal rechazó un planteo de sus abogados, en donde ellos mismos asumen que no es peculado sino administración fraudulenta». Aludió de esa manera a una reciente resolución judicial en torno a la breve gestión que Rodríguez Larreta tuvo en el FONCAP durante el gobierno menemista.

El funcionario también le disparó a Grindetti, de quien dijo que tiene una «denuncia por estafa radicada en los tribunales de Misiones por sobreprecios en la represa de Uruguaí», y recordó que Macri tiene «otros temas pendientes, algunos cerrados en la Justicia pero no en la sociedad», tales como «la triangulación de vehículos Sevel, que fue uno de los cargos que tuvieron los miembros de la Corte menemista para ser destituidos» y acusó de que «le dejaron de seña al Estado más de u$s 350 millones que no pagaron de canon, además de flagrantes incumplimientos en el contrato de la concesión» del Correo.

Sobre sí mismo, De Vido dijo que es «transparente, honesto y trabajador» y señaló que no permitirá que le falten el «respeto» y que quieran imputarle «delitos que no he cometido». «Estoy llevando adelante más de 14 mil contratos de obras públicas y creo que a raíz de esta pasión por el hacer he sufrido una permanente persecución en todos estos años», expresó.

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