Las encuestas pronosticaron en la última semana resultados muy disímiles: mientras que Enrique Zuleta Puceiro y la local Consultora Nordeste vaticinaron una victoria de Angel Rozas, con una ventaja de más de 20 puntos, los sondeos difundidos por las firmas Omnia y Litoral preveían un ajustado triunfo de Jorge Capitanich.
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Consultados sobre los márgenes de error, los especialistas dijeron que el origen podría ser que cuando se preguntaba a los votantes no consignaban «otros partidos», sino que directamente respondían si habían votado por Rozas o por Capitanich». Pero en realidad, habían votado a Capitanich a través de alguna de las seis fuerzas que llevaban esa fórmula encabezando la lista.
Las bocas de urna, en tanto, terminaron de complicar el escenario. Cerca de las 17.30 del domingo, Consultora Nordeste, de Andrés Rabossi, y Zuleta Puceiro dieron a conocer un sondeo en el que otorgaban la victoria en primera vuelta al radical Rozas, con una ventaja de 10,5 puntos sobre Capitanich.
Por su parte, la consultora Aresco, de Julio Aurelio, fue la única que acertó con mayor cercanía: dijo que Capitanich se impondría por una diferencia de 3% en toda la provincia. En lo que los cuatro estudios de intención de voto sí coincidieron es en que las coaliciones encabezadas por la UCR (Alianza Frente de Todos) y el PJ (Frente Chaco Merece Más) aglutinarían alrededor de 90 por ciento de los sufragios.
Perjudicados
Esta situación perjudicó a las demás fuerzas, y en especial al ARI, que mantuvo el tercer puesto obtenido en las elecciones de 2005, con 5 por ciento de los votos.
También hubo coincidencias en que no habría necesidad de una segunda vuelta. Solamente la Consultora Litoral pronosticó la necesidad de un ballottage entre Rozas y Capitanich, ya que estimó que el candidato peronista estaría al frente con un porcentaje de 44,3 por ciento.
Según establece la Constitución del Chaco, para un triunfo en primera vuelta es necesario que la fuerza más votada supere el 45 por ciento de los votos válidos emitidos, o que, en caso de estar por debajo de ese umbral, logre una ventaja de más de diez puntos porcentuales sobre la segunda lista.
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