24 de octubre 2001 - 00:00

Esperan directivas de la OMS

La Argentina espera instrucciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para fabricar la vacuna contra la viruela, las que -según se confirmó ayer a este diario-«llegarán en pocos días».

Las gestiones para conseguir la cepa del virus, quedarían de esta manera supeditadas a una decisión de la OMS, la que además indicaría los pasos para construir la vacuna.

Las gestiones para conseguir la cepa se iniciaron durante el fin de semana último entre el Ministerio de Salud argentino, el Laboratorio Francés Pasteur, la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Según indicó en diálogo con Ambito Financiero el subsecretario de Investigación y Tecnología de la cartera de Salud, Ernesto Podestá, «hasta que no tengamos la aprobación de la OMS, no podemos hacer nada».

Cepas propias

La Argentina contó con cepas propias para fabricar la vacuna antivariólica hasta 1980, cuando por disposición de la OMS, se obligó a todos los organismos de salud a destruirlas. No obstante, admitió el funcionario, en otros países entidades privadas podrían tener guardadas cepas del virus. Tal es el caso del laboratorio francés con el que gestiona la Nación el otorgamiento gratuito del material.

«Nuestros contactos fueron realizados por dos vías, una oficial, que es mediante la OMS y la OPS y otra privada, que es el Pasteur», aclaró Podestá.

Consultado por el tema, el ministro de Salud,
Héctor Lombardo, dijo a este diario que «las cosas van muy bien, pero todavía no hay novedades». Desde el Ministerio se destacó que «quizá nunca llegue una instrucción de la OMS para la fabricación de la antivariótica porque la viruela no fue utilizada como arma bioterrorista luego del 11 de setiembre pasado».

Hay que tener en cuenta que la puesta en circulación de la cepa para la preparación de vacunas entraña riesgos, ya que de la misma podría reproducirse la enfermedad. Un médico especialista que pidió reserva de su nombre señaló al respecto que «expandir una cepa de variola en este momento sería un arma de doble filo que probablemente tenga resultados negativos».

Podestá dijo que «todavía no hay ninguna disposición oficial a nivel mundial, pero sí hay que saber que la Argentina se está preparando en todos los frentes: para conseguir la cepa y la forma de producir la vacuna».


Una diseminación del virus de la variola (viruela) sería sumamente más fatal que una epidemia de ántrax, ya que es contagiosa de persona a persona. Existen dos tipos de viruela, la mayor (que tiene una tasa de mortalidad de 20%) y la menor (que tiene una mortalidad de 1%). En ambos casos, no existe antibiótico o medicamento para curarlas, por lo que, el tratamiento se supedita a la cuarentena y algún medicamento si la enfermedad se llegara a complicar.

Máquinas esterilizadoras

Por su parte, Correo Argentino mostró ayer el funcionamiento de la máquina que descontaminará de posibles bacterias de ántrax la correspondencia llegada a través de Ezeiza y el puerto. Según fuentes de este diario, la SIDE y la Presidencia de la Nación, habrían hecho ayer averiguaciones para adquirir en los próximos días «sus propias máquinas esterilizadoras de cartas».

En tanto, el Ministerio de Salud habilitó las líneas: 0800-333-0160/ 4801-0137/ 1477/4858/9538/1623). También capacitó a tres hospitales más (además del Muñiz y el Intituto Malbrán) para atender consul-tas: Piñero (4631-5555); Fernández (4801-5555) y Pirovano (4542-5552).

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