2 de julio 2007 - 00:00

Estado de indefensión: FF.AA. sin municiones

En una visita de inspección de fin de semana, el Ministerio de Defensa tomó conocimiento del estado de indefensión de las Fuerzas Armadas por las carencias en la munición de guerra. Las severas limitaciones se extienden por igual en destinos de la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército.

El subsecretario de Fortalecimiento Institucional, Gustavo Sibilla, viajó el viernes pasado en una caravana de dos automóviles, acompañado de jóvenes funcionarias del ministerio con destino a Mar del Plata. La misión: auditar los números del presupuesto asignado a las guarniciones militares de las tres fuerzas que tienen asiento en esa ciudad costera. Y además una tarea sensible, confirmar datos previos sobre la caducidad de proyectiles antiaéreos, misiles de uso naval y terrestres de los polvorines militares.

Los uniformados explicaron que la munición de los sistemas antiaéreos -proyectiles de 20 milímetros y misiles Roland- dispuestos en Mar del Plata (Ejército y Fuerza Aérea) está caduca, y que la carga de propulsión de los misiles navales y sus explosivos se encuentran vencidos (buques de la Armada). En el puerto marplatense está apostada la 2° División de Corbetas integrada por 3 naves Meko 140 con 4 lanzadores de misiles Exocet cada una.

La recorrida comenzó el viernes por la mañana en la Base Naval cercana al puerto de pescadores, continuó el sábado en la Base Aérea Militar de Mar del Plata y culminó el domingo en la Agrupación de Artillería Antiaérea 601 del Ejército, con asiento en Camet. Curiosa práctica esta de auscultar números y polvorines durante el fin de semana justo en guarniciones ubicadas en la Perla del Atlántico. Si no fuera que se trata de funcionarios de un gobierno que se dice austero y transparente, alguno podría verse tentado a suponer cierta frivolidad en la medida.

  • Inspección

  • Hay otra interpretación al week-end costero: voces militares benévolas lo atribuyeron a necesidades de velar la inspección sobre asuntos que son secretos estratégicos. Claro que un observador interesado ya habrá concluido por lejos que el estado de la munición es paupérrimo con sólo verificar que en los últimos años fueron mínimos los ejercicios de tiro con proyectiles de guerra, último escalón del adiestramiento artillero. El contraalmirante Delfor Ferraris,jefe de la base naval, recibió al subsecretario Sibilla y a su comitiva femenina, y, tal como lo hizo luego el comodoro Edgar Gibeaud en la base aérea y el coronel Genaro Chimento en la agrupación de artillería antiaérea de Camet, proyectó una serie de diapositivas con el estado de ejecución del presupuesto.

    El subsecretario de Fortalecimiento Institucional hizo un minitour en la dársena militar. Entre las corbetas misilísticas amarradas pudo observar al buque polar Puerto Deseado -no tiene armas- a flote, luego de las reparaciones para tapar un agujero de ocho metros en el casco. Esta nave -la única que queda para navegar en hielo- fue averiada en la campaña antártica pasada cuando estaba al mando del capitán Fernando Tarapow (hermano del comandante del Irízar), quien embistió una roca balizada en aguas próximas a la Base San Martín.

    Los misiles antiaéreos Roland del Ejércitoy de la Fuerza Aérea, como también los Exocet de la Armada, podrían ser recorridos en talleres especializados como el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas (CITEFA) para recuperar su capacidad letal. Si la inspección de Defensa continúa con la munición antiaérea y antisuperficie que usan los aviones de combate, como el mítico Super Etendard, el panorama no será mejor. Fuentes militares pidieron no avanzar con más revelaciones. No hay que ser un experto para concluir que la obsolescencia de las municiones pone en riesgo la seguridad del país.

    Horacio Jaunarena, ex ministro de Defensa con gestión en gobiernos de distinto signo político, fue una de las voces que advirtió ya en 2006 sobre la pérdida de capacidad operacional. Informó en sendas notas dirigidas a las comisiones de Defensa del Senado y de Diputados que el Ejército no superaría treinta por ciento de la prevista para sus estructuras formales por limitaciones de equipo, vestuario, munición y personal. Confiar la seguridad nacional sólo a los mecanismos de alianzas subregionales o de cooperación militar tiene poco sustento. Es cierto que da al político argumentos sólidos para poder reducir los recursos asignados al equipamiento militar. Según esta lógica, si no hay riesgo con los socios de la alianza, entonces para qué renovar el armamento. La política de otros actores parece contradecirla, ¿o acaso Chile, Brasil, Venezuela, Perú y otros dejaron de acceder a nuevas tecnologías bélicas sólo porque integran alguno de los tantos mecanismos de cooperación militar que existen en el subcontinente?

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar