ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

14 de febrero 2008 - 00:00

Exploran formatos para la cúpula peronista

ver más
El diseño -encriptado- que Néstor Kirchner proyecta para el PJ abunda en variantes. Con sigilo, el ex presidente ordenó que se trabaje en la reforma de la Carta Orgánica que fijará el formato de la nueva cúpula, que hoy cuenta con casi 150 miembros y pretende reducir a unos 50.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La mesa, a priori, parece demasiado chica para tantos comensales autoinvitados. Por eso, el patagónico explora la opción de crear una especie de consejo consultivo que contenga a todos los gobernadores del PJ o, al menos, a un grupo que los represente.

No acierta, todavía, con un dibujo que satisfaga a los caciques del interior. El recurso de varias vicepresidencias, una de las cuales -se dice- reservó a Juan Manuel Urtubey, no contenta a los caudillos provinciales. Por eso, al menú agregó la alternativa de un consejo de gobernadores.

Sería, en los hechos, un formato similar al que existe en la actualidad -data del 99-, que reserva butacas en el consejo del PJ a todos los gobernadores afiliados al peronismo. De ese modo, dicen los operadores, «liberaría» la mesa oficial para otros dirigentes.

Allí, explican, podrían recalar Daniel Scioli, Mario Das Neves, Juan Schiaretti y, llegado el caso, hasta el propio Urtubey. Es un ensayo ante la avalancha de pretensiones que llegan a la Casa Rosada y al búnker que el ex presidente montó en Puerto Madero. La urgencia de Kirchner por contener a todos los sectores, entre ellos a los gobernadores, responde a una lógica que define como «evangelizar»: moderar rispideces, arrimar a antiguos rivales, juntar la mayor cantidad posible de sectores pejotistas.

«Tengo que tener el sello para darle soporte a Cristina y para evangelizar a los muchachos», se confesó Kirchner ante uno de sus visitantes en Puerto Madero. Visto así, asume que el partido -o el movimiento- abunda en herejes que deben abrazar su Biblia.

  • Pedidos

    De regreso en Capital luego de diez días en el Sur, Kirchner retomó la ronda de reuniones con dirigentes, entre los que ayer figuró el cuarteto de piqueteros K que integran Luis D'Elía (FTV), Edgardo Depetri (FT), Humberto Tumini (LdS) y Emilio Pérsico (ME, ver nota aparte).

    Ese es, apenas, uno solo de los frentes en ebullición. Veamos:

  • Hoy al atardecer, en el local de avenida Independencia, Gerónimo «Momo» Venegas encabezará una reunión del secretariado de las 62 Organizaciones que resolverá pedirle una cita a Kirchner para «avanzar en el proceso de normalización» del PJ. Venegas suele decir en voz alta lo que Hugo Moyano sólo confiesa en privado. Ahora reclama para los gremios una participación efectiva y voluminosa en la futura conducción partidaria. Por eso quiere verse con Kirchner para sondear qué rol le reserva al « movimiento obrero».

  • Por lo pronto, lo único que parece acordado es un casillero para Moyano. Festejo anticipado o respaldo con aroma a apriete, el camionero programa un acto con 30 mil afiliados para apoyar la postulación de Kirchner como jefe máximo del peronismo normalizado. Hay que recordar un dato: en pleno tiroteo con Cristina de Kirchner, con la dama recién asumida, Moyano evaluó «llenar Plaza de Mayo» como señal de poderío. Fue luego de pegar el faltazo, junto con gremios aliados, a la «fiesta» callejera por la asunción de la ex senadora. Ahora, por la positiva, pensó en marchar a Casa Rosada con ánimo pacífico, pero reculó: «No va a ser cosa que nos armen otro 12 de octubre», desactivó esa procesión y la encerró en un club.   

  • Mientras los piqueteros patalean y los gremios piden pista, el peronismo más bullicioso y masivo se sacude y devora listas de buena fe. Kirchner descartó casi plenamente la posibilidad de que su esposa pueda encabezar la lista de congresales por el PJ de Buenos Aires. Entiende que no necesita jugar a su dama aunque ésta, en confesiones dominicales, dejó abierta la posibilidad de intervenir de algún modo en la normalización del partido. Obediente dejó ese trámite en manos de su marido.

  • Listeros obsesivos, los bonaerenses están abocados casi exclusivamente al armado de las boletas distritales y seccionales de congresales, paso previo a la confección de la tira de 246 delegados al congreso por la provincia. Un dato: Kirchner mandó considerar que en los distritos con dos sectores del PJ en pugna se considere como mayoría al que ganó la elección de octubre. Es una forma de preservar a los intendentes, como Darío Díaz Pérez, de Lanús, o Pablo Bruera, de La Plata, que llegaron al gobierno, pero sus antecesores y rivales, en esos casos Manuel Quindimil y Julio Alak, se atrincheran en el PJ de sus distritos. Quindimil, de hecho, fantasea con montar una «intendencia paralela» en la sede del PJ lanusense.   

  • Nombres aquí y allá, se suceden los encuentros seccionalespara el armado. Ayer, por caso, había una cumbre entre Alberto Balestrini, Julio Pereyra y Juan José Mussi, entre otros, para dibujar la boleta de congresales de la Tercera Sección. Sentadas similares se repiten, sin pausa, en toda la provincia. Sobrevuela, en todas, el debate sobre quién encabezará la lista de congresales, si, como avisó Kirchner, ese lugar no será para Cristina. Volvió a sonar con fuerza el nombre de Daniel Scioli, aunque en más de un campamento lo descartan. ¿Será, entonces, Balestrini, a quien Kirchner le prometió que lo apoyará para ser el próximo jefe del PJ bonaerense cuando termine el mandato de José María Díaz Bancalari? Es probable, aunque quizá sería un exceso de protagonismo. Alguien, al pasar, tiró otro nombre: Carlos Kunkel.

    P.I.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias