De los 26 títulos y más de 200 artículos que componen la reforma laboral aprobada en la Cámara de Diputados, hubo uno que el ministro de Economía, Luis Caputo, consideraba clave: el que crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
La Cámara de Diputados aprobó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) impulsado por Luis Caputo en la reforma laboral. La oposición advierte que afectará a la ANSES y al sistema previsional.
El FAL fue diseñado para financiar las indemnizaciones por despido, incluyendo preaviso e integración. Según el texto aprobado, se nutrirá de un aporte obligatorio mensual sobre las contribuciones patronales que actualmente se destinan a la ANSES.
De los 26 títulos y más de 200 artículos que componen la reforma laboral aprobada en la Cámara de Diputados, hubo uno que el ministro de Economía, Luis Caputo, consideraba clave: el que crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
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El capítulo II del proyecto, que establece este nuevo instrumento, fue aprobado con 130 votos a favor, 117 en contra y tres abstenciones, en una votación ajustada y cargada de tensión política. El oficialismo perdió cinco apoyos respecto de la votación en general.
El FAL fue diseñado para financiar las indemnizaciones por despido, incluyendo preaviso e integración. Según el texto aprobado, se nutrirá de un aporte obligatorio mensual sobre las contribuciones patronales que actualmente se destinan a la ANSES.
El porcentaje será del 1% para grandes empresas y del 2,5% para pymes. Economistas y referentes opositores estiman que el fondo podría recaudar entre u$s3000 millones y u$s5000 millones anuales.
Los empleadores deberán crear cuentas específicas e inembargables por trabajador, administradas por entidades habilitadas por la Comisión Nacional de Valores, como bancos, billeteras virtuales y compañías de seguros.
La oposición advirtió que el nuevo esquema podría implicar un desfinanciamiento del sistema previsional, al redirigir recursos que hoy van a la seguridad social.
Los bloques de Unión por la Patria y Provincias Unidas señalaron que las provincias con cajas jubilatorias no transferidas a la Nación serían especialmente vulnerables, ya que dependen de los giros de la ANSES.
Además, algunos legisladores plantearon que el fondo podría terminar siendo utilizado para financiar al Tesoro a través de la compra de títulos de deuda soberana, lo que transformaría al FAL en una herramienta financiera más que laboral.
En el Senado, votaron en contra del título II que crea el FAL los senadores Alejandra Vigo, Flavia Royón y Maximiliano Abad.
En Diputados, el oficialismo perdió el respaldo de Carolina Basualdo y Carlos Gutiérrez (Provincias Unidas), así como de Jorge Rizzotti y Sergio Capozzi. La diputada radical Karina Banfi se abstuvo.
Durante el tratamiento en comisiones, la diputada Vanesa Siley sostuvo que el FAL constituye una “reforma previsional encubierta” y advirtió que podría comprometer el financiamiento de aumentos jubilatorios.
En la misma línea, el diputado Nicolás Massot cuestionó que el fondo sea obligatorio y se financie con recursos que hoy fortalecen a la ANSES.
El bloque de Provincias Unidas propuso que el FAL sea optativo y que, en lugar de utilizar aportes patronales, se financie con la mitad de lo recaudado por el impuesto al cheque destinado por los empleadores.
Con la aprobación del artículo, el Gobierno logró sostener el punto que el ministro Caputo había pedido explícitamente no modificar. El impacto real del FAL sobre el sistema previsional y las cuentas públicas será uno de los ejes del debate económico en los próximos meses.
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