Doble desafío para Daniel Filmus en el verano porteño: darse a conocer como candidato entre los vecinos y abroquelar a la tropa kirchnerista que venía desbandada desde que Daniel Scioli suscribió su pase electoral a la provincia de Buenos Aires.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Con el anuncio de su candidatura, pareció que el oficialismo de la Ciudad de Buenos Aires «se disciplinó» bajo la letra de Néstor Kirchner y su jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Pero, por lo bajo de la dirigencia, las dudas sobre las chances electorales del ministro de Educación no terminan de disiparse.
El primer síntoma de esa disciplina oficialista pareció ser la disposición del kirchnerismo local de distintos campamentos de sumar su apoyo a la postulación de Filmus.
Pero hay otros sectores que aún no se manifiestan dispuestos a hacer la venia tan rápidamente. Un caso es el de los piqueteros del oficialismo agrupados en torno al gobierno de Jorge Telerman, mientras que dentro del staff del gabinete porteño tampoco está todo dicho en cuanto al rumbo que tomarán ministros como el de Educación, Alberto Sileoni (su deserción es anunciada); el de Gobierno, Diego Gorga -venía concurriendo a actos de Alberto Fernández, hoy más enfrentado que nunca a Telerman-, o la ministra de Espacio Público, Lía María.
Otras porciones que apostará a conquistar Filmus para su cruzada electoral tienen base por fuera de la estructura del oficialismo y si bien no son de aclamación del electorado de la Ciudad, buscaría el ministro que no le dispersen más aún los votos. Por cierto, son grupos más en la mira de Alberto Fernández, como el que anima el destituido mandatario de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra. El ex jefe porteño hace alarde de poseer un piso de votos que no sería nada despreciable para un político en su situación, que ha soportado ser desplazado tras un juicio político surgido de la mayor tragedia que se ha reportado en número de víctimas.
Búsqueda
En uno de sus últimos intentos por reflotar a la política porteña, Ibarra armó un grupo político junto con el titular del Credicoop, Carlos Heller, que también compone el kirchnerista Miguel Bonasso, todos con intenciones electorales, incluso el bancario, de ser candidato a jefe de la Ciudad. Si bien ese grupo no avanza como tal, la semana pasada, el cooperativista y otro de sus aliados, el diputado nacional (CTA) Claudio Lozano, protagonizaron un acto en el cual manifestaron que quieren tener partido propio, y candidatos propios, claro.
«Vemos una sobreabundancia de candidatos en Buenos Aires, pero no hay una fuerza política que le permita a la ciudadanía participar», dijo allí Lozano.
Hasta ahora, Ibarra se mantenía en la búsqueda de socios para su propia reelección, pero como legislador de la Ciudad, ya que no puede repetir el mandato a jefe porteño. Esas alianzas se resistían a un acuerdo que llevara a Daniel Scioli como principal candidato en la boleta, pero su ex secretario de gestión, Filmus, le hace pensar por estas horas a Ibarra que hasta podría obtener una franquicia en su boleta para llegar al cuarto oscuro, pero por ahora no sería ésa la intención de sus nuevos aliados, entre ellos, una porción del socialismo local que no comulga con Telerman.
Dejá tu comentario