La fiscal encargada del Departamento de Interceptación y Captación de las Comunicaciones (DICOM), Cristina Caamaño, calificó de una "gran mentira" la nota de tapa del diario Clarín que anticipa una denuncia judicial que la acusa de "espionaje" a miembros de la fundación Alameda, liderada por el diputado porteño Gustavo Vera.
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La funcionaria se mostró "sorprendida" por la nota publicada bajo el título "Una funcionaria de Gils Carbó, acusada de espionaje ilegal", y aclaró que no es su función ordenar escuchas y que "los únicos que pueden ordenar escuchas son los jueces, excepto en los casos de secuestros extorsivos, que son ordenadas por los fiscales".
"Yo no intercepto, lo que hago es pedir a la prestataria telefónica que intercepte un número, una vez que tengo el oficio judicial con el número de causa, incluso sin saber el nombre y luego se lo paso al juez", aclaró la fiscal a cargo de las escuchas telefónicas que depende de la Procuración General de la Nación.
En diálogo con AM750, puntualizó que en su despacho tiene en trámite "más de tres mil causas interceptadas, de las cuales más de 2.400 corresponden a narcotráfico, donde figura NN sobre ley 23.737, porque a mí no me importan los nombres".
En la nota, Clarín señala que el diputado del espacio Bien Común, presentará el lunes ante la justicia información "referente a que existiría un memo interno sin firma pero con membrete de la Procuración donde hacía especial hincapié en el espionaje de celulares, mail, mensajes y WhatsApp de los Alamedenses", al aludir a los miembros de la organización de lucha contra la trata.
Al respecto, Caamaño se mostró "sorprendida" por la publicación y relató que durante la semana que pasó invitó a cinco periodistas de distintos medios para conocer el trabajo que realiza y que "después de dos horas donde pudieron preguntar lo que quisieron, sólo uno publicó una nota".
Caamaño encabeza la oficina que desde julio depende del Ministerio Público Fiscal, y que antes actuaba bajo la órbita de la ex Side, conocida como "Ojota" (Sistema de Observaciones Judiciales).
Desmintió también que tuviera oficinas en la sede de la Procuración ubicada en Avenida de Mayo, como destaca la nota al hacer mención de que "funcionarían" como espacios donde "se trabajaría en el espionaje ilegal".
"Jamás tuve una oficina en avenida de Mayo, sólo voy a los actos que se realizan en el auditorio, y tampoco pertenece a la Procuraduría el edificio que mencionan en la nota como "cueva" (ubicado en Estados Unidos al 3.000)".