Frepaso pidió que se fuera López Murphy
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La extensa tertulia en la que Carlos Chacho Alvarez alternó con distintos grupos de frepasistas hasta converger en una asamblea general llevó como fondo una nueva estrategia: ahora el Frepaso quiere desembarcar en el gobierno nacional, de la mano de Cavallo, como no lo hizo Anibal Ibarra y Carlos Chacho Alvarez. cuando asumió Fernando de la Rúa la presidencia, es decir ocupando más ministerios y puestos clave dentro de la administración nacional.
«Yo estoy pidiendo la Jefatura de Gabinete... pero para que no me den nada», quiso bromear Chacho ante un grupo reducido de socialistas en un precalentamiento de la reunión ampliada que empezó dos horas después. Esa mesita festejó, pero con sorpresa, en particular la de Dante Caputo, que acomodó sus lentes al escuchar lo que no consideró chanza. Lo acompañaban Hermes Binner, Rubén Giustiniani, Clori Yelicic y Carlos Nivio (el único en funciones en el gobierno de ese grupo). De todos modos, los socialistas no le brindaron resignación por Cavallo y en cambio partieron para esperar que en Diputados el tercio que representan dentro de la bancada aliancista resolviera su retirada de la Alianza o, al menos, una manifestación en contra del ministro regresante y la moción de que se derogue la reforma previsional.
«Tenemos que entender que el país se está incendiando», dijeron los chachistas para autoconvencerse de que el bombero Cavallo era imprescindible en esas circunstancias. «Nosotros no lo pedimos, sino que nos lo impone la crisis, esto no es una elección sino una emergencia», miró Alessandro a Ibarra, quien el día anterior había considerado «un error político» la incorporación de su ex contrincante en las urnas al gobierno. Entonces los dardos frepasistas se concentraron en López Murphy, a quien consideraron «emblemático», como gusta el Frepaso, y a partir de ahí algunos, como Del Piero, clamaron por su pronta renuncia.
Lo que no pudo conciliar Alvarez con los suyos fue la concesión que pidió el Presidente de que se le deleguen facultades legislativas. Ese punto terminaría dividiendo a la tropa, más que Cavallo, ya que Alessandro no podría asegurar que los legisladores de Chacho levantaran la mano por esa excepción. Insistente, Flores se remitió al paquete de medidas de López Murphy, especialmente a la quita de exención impositiva a los combustibles en el Sur. «Rafa, no podemos convertir al Frepaso en patagónico, hablemos de todas las medidas, si querés», se le dijo al santacruceño.
Confesión
Meijide, casi muda todo el tiempo, quiso colaborar con un comentario y aseguró que monseñor Bergoglio la había llamado ante su renuncia.
Enseguida la encimó Ibarra, que también quiso contar su conversación con la Iglesia y dijo que Bergoglio pedía actitudes constructivas.
Esos pasajes confesionales se pasaban por alto, cuando alguien advirtió que el tiempo corría y que en la planta baja estaba la troupe de frepasistas aún en funciones en el gobierno nacional, una veintena entre directores y subsecretarios, que esperaba el resultado de la reunión para enterarse si seguían con trabajo o debían renunciar. «Todo bien por ahora», se les dijo en los pasillos y suspiraron sonrientes.




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