Luego de 15 días de búsqueda y de que se recapturara a Víctor Schillaci y Christian Lanatta en un arrocera de la localidad santafesina de Cayastá, el presidente de esa comuna, Mario Lartiga dijo: "Fue una salvación para los prófugos que la policía los haya atrapado porque físicamente estaban exhaustos".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Va a quedar en la historia lo que aconteció por los ribetes que tuvo", opinó Lartiga, al tiempo que agregó que estaban en juego "la vida y la seguridad" del pueblo.
En diálogo con el programa "Levantando de 10" que se trasmite por Radio 10, el funcionario de Cayastá señaló que el desborde del río Saladillo "empantanó" el camino en el que cayó el sábado el primero de los tres prófugos, Martín Lanatta y que "no es fácil transitar esos caminos".
Sin embargo, Lartiga aseguró: "Hoy Cayastá está tranquilo, pero tenemos otro problema que es la crecida del río. Retomamos el problema de la creciente".
Con relación a la recompensa que ofreció el gobierno de Mauricio Macri para quienes dieran información certera y veraz acerca del paradero de los condenados por el triple crimen, Lartiga contó que el rehén que tomaron en la arrocera pidió que le mantuvieran el puesto de trabajo a su esposa.
Además, el presidente de la comuna de Cayastá propuso que le den una casa "al primer puestero que ayudó" porque no tiene vivienda.
Dejá tu comentario