Fuertes críticas de Kirchner y Solá por la violencia sindical: "Basta de patotas"
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El jefe de Estado pidió nuevamente desde la tribuna que lo acompañen para hacer "una Argentina distinta, porque está visto con lo de ayer que solo no puedo" y definió los incidentes como "arrebatos del infierno" del que pretende sacar al país.
En ese mismo tono, agregó que, frente al proceso que lleva adelante el gobierno "se mueven aquellos que quieren perturbar el ánimo de los argentinos porque no aceptan que el país está creciendo y que hay justicia y reconciliación sin impunidad".
Kirchner condensó así su posición sobre los incidentes en San Vicente y la decisión de su gobierno de acompañar las acciones para encontrar a López, uno de los testigos clave en la causa que condenó al ex número dos de la policía bonaerense durante la dictadura, Miguel Etchecolatz.
El presidente expresó la adhesión del gobierno a la carta que difundió la familia López -en coincidencia con una nueva marcha a Plaza de Mayo para reclamar su aparición- y enfatizó: "Lo estamos buscando porque es un hermano argentino que luchó contra la impunidad y no sabemos dónde está".
"Quiero tomar una frase que debe guiar a todos los que amamos a Evita y a Perón: para un argentino no hay nada mejor que otro argentino. Esa es la patria que queremos", enfatizó.
En José C. Paz, el jefe de Estado estuvo acompañado por gran parte de su gabinete, por el vicepresidente Daniel Scioli y por la senadora y primera dama, Cristina Fernández, además del intendente local, Mario Ishii, y la mayoría de la primera sección electoral y algunos de la tercera.
Antes que el presidente, el gobernador bonaerense Felipe Solá afirmó que "no se va a permitir que los violentos sean impunes" y se comprometió a "identificar a cada uno de los violentos en San Vicente".
Desde el palco, en tanto, Kirchner pidió por "una patria plural, donde se debatan las convicciones sin hipocresía, de cara a la sociedad y donde no se enmascare a los que actúan en las sombras".
"No vine a claudicar ni a tener miedo sino a estar al frente de este pueblo que quiere construir una patria distinta", apuntó el jefe de Estado y volvió a definir que la "reconciliación debe hacerse sin impunidad".
Al finalizar el acto, el presidente dedicó casi media hora a escuchar a la gente que estaba cerca del escenario, se acercó hasta las vallas para extender la mano a los simpatizantes y saludó a los alumnos de diferentes escuelas que llevaron las banderas argentina y bonaerense.
El presidente se tomó su tiempo para dialogar con cada uno que se acercó, mientras que la senadora Cristina Fernández se acercó también a saludar a la gente, en un clima distendido, con gran cantidad de simpatizantes que llevaron banderas argentinas, junto con estandartes que identificaban a los distritos del conurbano.
Una bandera gigante con la leyenda "Gracias presidente. José C. Paz" y las naranjas de Berazategui, sobresalieron entre la multiplicación de estandartes celestes y blancos.
Al finalizar el acto, los funcionarios nacionales abonaron la misma posición: el ministro del Interior, Aníbal Fernández afirmó que no cree "en las casualidades" , en tanto que Scioli instó a "cuidar a la Argentina y revertir esta situación adversa".
También participaron en el acto los ministros bonaerenses Florencio Randazzo (Gobierno), Eduardo Di Rocco (Justicia) Y Eduardo Binstock (Derechos Humanos), el titular de la Anses, Sergio Massa, y la diputada Cristina Alvarez Rodríguez.




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