9 de diciembre 2007 - 00:00

Fugaz visita de Tabaré Vázquez para asunción de Cristina

Tabaré Vázquez.
Tabaré Vázquez.
El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, asistirá a la ceremonia de investidura de Cristina Fernández de Kirchner como presidenta de Argentina, pero sólo estará cuatro horas en Buenos Aires debido al conflicto que enfrenta a ambos gobiernos por el tema de la planta de celulosa de Botnia.

El jefe del Estado uruguayo viajará el lunes hacia Buenos Aires y su primera actividad será la firma del acta fundacional del Banco del Sur, que realizarán hoy otros varios presidentes de la región, informaron fuentes oficiales.

Posteriormente Vázquez estará presente en el Congreso argentino durante la ceremonia de toma del mando de la presidenta, "pero no participará en otras actividades oficiales de la jornada", señalaron fuentes de la Presidencia de la República.

El presidente uruguayo no participará en la ceremonia de toma de posesión del gabinete argentino, ni en actividades sociales.

En la cena que ofrecerá hoy el presidente saliente Néstor Kirchner, en homenaje a las delegaciones extranjeras que asistirán al traspaso de mando a su esposa, Uruguay será representado por el embajador en Buenos Aires, Francisco Bustillo.

El presidente uruguayo se trasladará a Argentina con una delegación "muy reducida" en un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) y regresará a Montevideo a mitad de la tarde del lunes, agregaron los informantes.

Integrantes de la Asamblea Ambientalista de Gualeguaychú que se oponen a la planta de celulosa que la finlandesa Botnia construyó en Uruguay anunciaron que realizarán un "escrache" contra Vázquez.

La planta de Botnia está ubicada a tres kilómetros de la ciudad uruguaya de Fray Bentos, a orillas del río Uruguay, límite natural entre ambos países, y a 27 kilómetros de Gualeguaychú.

Las autoridades argentinas y grupos de vecinos de Entre Ríos se oponen a la planta con el argumento de que causará daños al medio ambiente de la zona, lo que es negado por las autoridades uruguayas y de la empresa.

La construcción de la planta de celulosa, con una inversión de 1.200 millones de dólares, la mayor en la historia de Uruguay, derivó en el peor conflicto en décadas entre ambos gobiernos y reclamos cruzados frente a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, donde se sustancia un juicio.

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