El gobierno nacional incluirá en un plan de contingencia que están elaborando las fuerzas de seguridad como prevención ante la posibilidad de un atentado terrorista en la Argentina, medidas especiales para resguardar la integridad física de Fernando de la Rúa. Lugares estratégicos de alojamiento son analizados por los especialistas, con la premisa de respetar la rutina en la materia que se sigue para los presidentes, como por caso que el vicepresidente, sería Mario Losada, resida en un lugar distante de Olivos y no acompañe a De la Rúa en viajes. En los EE.UU, por ejemplo, el vicepresidente Dick Cheney vive desde el atentado en la residencia de Camp David.
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En cambio para el jefe de gobierno porteño, las medidas personales no se tienen en cuenta hasta ahora, inclinados los funcionarios porteños a confiar en los informes de inteligencia que descartan a la Capital Federal como nuevo blanco del terrorismo. Ibarra declaró hace una semana el «estado de alerta» en el distrito porteño, tras el atentado perpetrado en los Estados Unidos, pero sin embargo no reforzará su seguridad personal. Un agente de consigna en su domicilio particular del barrio Villa Ortúzar, es toda la custodia que dispuso para sí el jefe de gobierno de la Capital, quien tampoco acostumbra a trasladarse con lo que se llama un «auto de apoyo» cuando viaja en la trafic municipal.
Tampoco la ciudad de Buenos Aires tiene previsto refugios o escondites estratégicos en caso de tener que proteger tanto a las autoridades porteñas como a las nacionales cuyas sedes están distanciadas por cien pasos, de acuerdo a la cuenta que hacía De la Rúa cuando comandaba la Capital en campaña presidencial. «Lo que estamos haciendo es profundizar la rutina de los elementos de los cuales disponemos», explicó Facundo Suárez Lastra, secretario de Seguridad y Justicia de la ciudad.
En ese sentido se desarrollaron simulacros de desocupación de escuelas y se reforzaron las guardias del sistema de atención médica de emergencias para que ante cualquier caso de una tragedia que exceda la atención normal de hospitales. Ibarra dio instrucciones a todas las áreas específicas de la ciudad aunque lo que compete a la Policía Federal lo maneje el gobierno nacional, pero de todos modos confían en los informes que les brindó Enrique Mathov, en cuanto a que en la ciudad de Buenos Aires no se manejan probabilidades de hipótesis de atentado, de acuerdo a los servicios de inteligencia locales y del exterior que monitorea la Secretaría de Seguridad de la Nación. «No tenemos hipótesis propias diferentes a las que maneja el gobierno nacional, nosotros reforzamos lo que son recursos propios, pero tampoco queremos sobreactuar», dice Suárez Lastra.
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