Los piqueteros adoptan, según sea la ideología que justifica sus actos, maneras de conducción que en algún momento tuvo la izquierda. Por ejemplo, la pasión por las peleas internas y la generación de interminables fracciones disidentes. Aquí un botón de muestra: las explicaciones del Movimiento Teresa Vive, identificado con Izquierda Unida, de por qué se apartaron del acuerdo con Jorge Matzkin para no acampar en la Plaza de Mayo en la algarada de la semana pasada. Las expuso "Alternativas", el órgano partidario de esa fracción:
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lamentablemente, nuestra organización fue excluida de la reunión realizada en la Casa de Gobierno. Inicialmente, se había propuesto armar una delegación de las organizaciones que estaban en el puente. Pero, cuando llegó el momento de la reunión, a instancias del Polo Obrero, no se permitió la entrada del compañero designado por el Teresa Vive. Fue así que la delegación quedó finalmente constituida por miembros de PO, la Verón, MTL, Barrios de Pie y Correpi. Se tomó esta equivocada actitud, pese a que el MST TV era parte convocante de una marcha, firmante del documento común y tenía miles de compañeros, tanto en el puente como en la movilización que peleó por romper el cerco desde la Capital. Y, lo que es más grave aún, no se consultó nuestra opinión antes de comprometerse a levantar los acampes que estaban programados, cuando era público que nosotros teníamos planificado acampar en Plaza de Mayo luego del acto unitario.
Es lícito entablar una negociación frente a una actitud claramente represiva del gobierno y sus jueces cómplices. Lo que nos parece completamente equivocado es que se negocie a espaldas de una de las organizaciones que es parte de la convocatoria y de la movilización. Es muy grave que se nos haya impedido integrar la delegación y hasta negado el elemental derecho de opinar qué postura llevar. Nosotros no resolvimos delegar nuestra representación en nadie. Se violó así la elemental premisa de que, en medio de una lucha, negocian todas las organizaciones que están llevándola adelante.
Algunas de las organizaciones que se entrevistaron con Matzkin tenían derecho a negociar, como lo hicieron, el levantamiento de su acampe en Congreso, aunque creemos que cometieron un error al ceder a las presiones del gobierno en ese punto porque sienta un precedente. Pero es insólito el hecho de abrogarse el derecho a acordar levantar un acampe resuelto por otra organización que no estaba presente en esa delegación y a la cual ni le consultaron. De esta manera nos hicieron aparecer falsamente como rompiendo un acuerdo y por esa vía nos expusieron a la represión, sirviéndole en bandeja al gobierno un argumento para actuar.
El Teresa Vive realizó el acampe porque, en aras de un acuerdo en el que ni siquiera tuvo oportunidad de intervenir, no iba a desconocer una resolución de nuestro primer encuentro nacional donde participaron miles de compañeros. Los mismos que, en aras de la unidad, resolvieron cambiar la fecha del acampe programado para el 28, para confluir unitariamente el 26 con todas las organizaciones. Y dirigirse a los compañeros del Bloque y Barrios de Pie proponiéndoles sin resultado unificar los acampes.
Dejá tu comentario