15 de abril 2008 - 00:00

Gesto a EE.UU.: autorizan a firma a licitar radares

La radarización de las fronteras y aeropuertos en la Argentina es un trámite que arrastra años, décadas. La pelea entre empresas de diversos países, como EE.UU. y Francia, impidió contratos en la era Menem, y se repite ahora.
La radarización de las fronteras y aeropuertos en la Argentina es un trámite que arrastra años, décadas. La pelea entre empresas de diversos países, como EE.UU. y Francia, impidió contratos en la era Menem, y se repite ahora.
Como sucedió en la gestión de Carlos Saúl Menem, la contratista de defensa de Francia ve escurrirse de sus manos 50 millones de dólares de la licitación internacional para adquirir 4 radares tridimensionales destinados a la Fuerza Aérea Argentina. Los más afortunados -se diría virtuales ganadores de la competencia- para proveer al país de esos equipos de uso militar son los norteamericanos de Northrop quienes ofertaron por intermedio de la firma Traktel SA que había sido cuestionada por todos los participantes en la licitación.

La controversia estaba a resolución del procurador del Tesoro de la Nación, Guillermo Guglielmino, quien en un dictamen categórico dio luz verde a la calificación de Traktel para la compulsa. La ministra de Defensa, Nilda Garré, se ocupó de que el procurador Guglielmino apurase un dictamen alineado con el «principio de concurrencia», y así permitir la inclusión de Traktel en mérito a la mayor transparencia por el número de oferentes que cotizan.

Northrop (EE.UU.) había sido la ganadora de la licitación en los años noventa en sociedad con la italiana Alenia. Pero la francesa Thomson (ahora denominada Thales) denunció la licitación ante la Justicia al sentirse afectada por el resultado y luego se dejó sin efecto todo el proceso.

La paralización del trámite de adquisición de tres equipos radar tridimensionales en banda «S» lanzada por el gobierno en marzo de 2007 ocurrió porque Defensa sostenía que Traktel (Northrop) está capacitada para cotizar, contradiciendo el informe técnico de la Fuerza Aérea -organismo licitante- que la había eliminado del concurso.

  • Ponderación

    La Fuerza interpretó la letra del pliego y fundamentó su objeción a la participación de Traktel en que no tenía la capacidad de fabricar el bien licitado. Cuatro empresas se habían presentado en la licitación internacional: las chinas CETC International Co. y CEIC, la argentina Traktel SA ( representa a la estadounidense Northrop) y la franconorteamericana Thales-Raytheon Sistems.

    Ahora con el sí del procurador Guglielmino, la licitación continúa su curso normal, viene la etapa de ponderación del precio de los equipos de los cuatro participantes. Este es el punto vulnerable de los franceses del conglomerado Thales-Raytheon, pues las cotizaciones de todos los productos provenientes de la Unión Europea (UE) se hacen en euros y, por la diferencia cambiaria son significativamente más caros que aquellos que ofertan en dólares. Los galos sabían que la desventaja cambiaria significaba quedar afuera de la competenci asi los norteamericanos con Traktel entraban al juego. La oportunidad de la aparición del dictamen de Guglielmino no parece estar desvinculada del orden natural de la cosa política reciente. ¿O el gobierno de Cristina de Kirchner no acaba de recibir una procesión de encumbrados funcionarios de George W. Bush en gesto de reconciliación?

    Los franceses olfatearon el mal clima de la licitación allende la cordillera de los Andes. Jean Paul Terrier, el CEO de Thales Internacional junto con Nicolas Portelleau, director de la empresa para América latina estuvieron en la Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE) que tuvo lugar del 31 de marzo al 3 de abril en Chile, también participó la ministra Garré quien esquivó con solvencia femenina una exposición especial que hacía Thales en su stand de productos electrónicos. En una de las reuniones de presentación se escuchó decir al director Portelleau: «Si entra Traktel, recurriremos a la Justicia». De nuevo.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar