Al hablar sobre los problemas entre Bolivia y Chile-por la salida al mar que La Paz reclama, George W.Bush se interesó en el encuentro con Néstor Kirchner por los problemas fronterizos que hubo entre Chile y la Argentina. La pesadilla de los gabinetes de inteligencia norteamericanos es la formación de un eje la Argentina, Brasil y Venezuela (Chávez dijo que quería bañarse en una playa boliviana), que aísle a Chile, sin dudas hoy el país sudamericano de mejor relación estratégica con EE.UU.
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Por eso, si bien la visita de Michelle Bachelet Jeriá estaba agendada, hubo corridas y apuro en los contactos bilaterales para lograr que la ministra de Defensa chilena estuviera mañana en la base naval de Puerto Belgrano, aun a costa del receso estival. Inclusive se intentaría hoy una entrevista con Kirchner, quien siente curiosidad por nuevos candidatos a presidente y Bachelet está primera en la nómina del socialismo para conducir los destinos de Chile.
La vida política de Bachelet ha transitado siempre en el interés por el mundo militar. Y ello pese a las difíciles experiencias que han cruzado su vida personal con los uniformados. A la muerte de su padre, general del ejército de Chile, mientras estaba detenido bajo la acusación de haber colaborado con el gobierno de Salvador Allende, se sumó un exilio en Australia y Alemania Oriental. Y hasta una sospecha mediática de haber colaborado en las filas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, una organización revolucionaria que enfrentó con violencia a la dictadura de Pinochet. No se había confirmado ayer la entrevista de Bachelet con Kirchner, pero estos rasgos de vida son los que usualmente disparan la curiosidad del Presidente por un personaje político. José Pampuro, neófito en las jugadas de política exterior, aventó con el encuentro con Bachelet en la base de la Armada Argentina cualquier sospecha de observadores que creen ver en los recientes casos de presunto espionaje chileno un enfriamiento del vínculo bilateral a la vez que ratifica ante Washington la solidez de la alianza estratégica con el país trasandino. La excusa formal que dio pie a la visita de Bachelet es el arribo de la fragata chilena Almirante Williams al puerto militar, procedente de Gran Bretaña, país que la vendió, en una escala técnica antes de su entrada a Valparaíso, y la definitiva incorporación a la escuadra trasandina.
Hoy, por la tarde, Bachelet llega al Aeroparque Metropolitano acompañada por el comandante de Operaciones Navales, vicealmirante Jorge Huerta Dunsmore, aquí se unirá el embajador Juan Gabriel Valdés. Esta noche, Pampuro agasajará con una cena a Bachelet en un exquisito restó de un hotel de cinco estrellas. Mañana, el almirante Jorge Godoy, titular de la Armada Argentina, como anfitrión dispondrá un avión Fokker F-28 para el traslado de la comitiva hasta Puerto Belgrano.
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